“Tendrían que meter presa a toda Cartagena”: Louis Tower

Frente a la idea de que se prohíban “bailes sexuales” en sitios públicos frente a menores, el cantante insiste en que sería un retroceso a la Inquisición.

Louis Tower, cantante de champeta. / Archivo particular

¿Por qué el Concejo no debe aprobar este proyecto?

Cuando se le quiere arrebatar la naturalidad a un género, se le está diciendo que no existe. No podría quitársele la sensualidad, por ejemplo, al bolero, al tango, a tantas expresiones africanas. No le encuentro sentido a ese proyecto. Lo que debe preocupar a cualquier autoridad de la ciudad es mejorar le educación de los niños, en especial los que pertenecen a sectores donde se pasa hambre, donde hay pobreza absoluta. El problema es de educación.

¿Se está estigmatizando la champeta?

Desde que nació, la champeta ha sufrido ataques, y estamos dispuestos a defenderla. La música y sus expresiones dancísticas tienen sensualidad, no sexualidad. Todos los políticos nos utilizan a la hora que van a subir a cualquier puesto, y apenas terminan las elecciones ya no les servimos.

Es decir, ¿esta controversia obedece a un tema electoral?

Sí. No hay ningún concejal que hable de la champeta cuando no es época política. Los que promueven este proyecto quieren tener presencia a costa de cualquier otra persona o de la champeta. En Cartagena, si vamos a ver un partido de fútbol, tenemos que ser cuidadosos del resultado final, porque la gente termina matándose. Ahí no hay champeta, entonces ¿por qué ensuciar la champeta?

Durante la Colonia se prohibieron los bailes a los negros y en 1921 el Concejo de la ciudad prohibió el mapalé. ¿Se estaría retrocediendo?

Claro. Retrocederíamos a la Santa Inquisición. Nosotros somos productos de ese mestizaje que provocó el bárbaro que nos obligaba a ser como él. Hoy, en la otra Cartagena, están implícitos estos concejales que quieren imponer esa conducta colonialista, pretenden seguir con lo mismo.

¿Cómo se vería afectada la industria con este proyecto?

Ese decreto no funcionaría porque estamos en otra época. Cada quien seguiría bailando como le dé la gana. Tendrían que meter presa a toda Cartagena, incluyendo a los mismos concejales, actores de doble moral, porque ellos salen a lo sitios privados donde suelen reunirse y bailan champeta de manera vulgar. Yo los he visto. Han bailado champeta con nosotros en la tarima para congraciarse con el pueblo.

¿Es cierto que las letras de las champetas se han ido transformando?

Los jóvenes actores de la champeta se atrevieron a colocarle un apellido, “urbana”, que siempre tuvo y no fue necesario manifestarlo porque ya había nacido en la ciudad. Tratan de asemejar lo que se muestra como champeta al reguetón y al dance hall. En ese afán, como el reguetón tuvo contenidos horribles y ahora lo están moderando un poco, la champeta tuvo que manejar contenidos parecidos. Hay letras que podrían ser nocivas. Artistas como Viviano Torres, Charles King y yo estamos al frente de la defensa de nuestra champeta tradicional, que tuvo sus altibajos.

Lea aquí el proyecto del concejal Antonio Salim Guerra.

Lea aquí lo que respondió el concejal Antonio Salim Guerra.