Teyrungumu Torres, el primer físico arhuaco graduado de la U. Nacional vuelve a su tierra

“Regresaré a la sierra para llevarles a todos los miembros de mi comunidad el conocimiento que obtuve”, dijo el joven.

Universidad Nacional

El estudiante hace parte de los 4.603 estudiantes graduados de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) en este segundo semestre de 2016. De este grupo, 2.857 corresponden a pregrado y 1.745 a posgrados y maestrías de las sedes de Bogotá, Manizales, Medellín, Palmira, Amazonia y Caribe.

En un principio, vivir en Bogotá no fue nada fácil para este joven de la comunidad indígena arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta. El clima, las costumbres y la comida eran muy diferentes a los de su tierra. Pero el apoyo de su comunidad y familia lo impulsó a seguir sus estudios.

Cinco años después terminó sus estudios de física en la Universidad y se prepara para regresar a su hogar. “Voy a regresar a la sierra para llevar este logro a mi comunidad, hice esto por ellos, son todo lo que tengo, son mi vida”, aseguró el graduando.

El Auditorio León de Greiff fue el escenario donde, frente a cientos de personas, Teyrungumu recibió el diploma que lo acredita como físico. “Mis autoridades fueron los que me animaron para venir a Bogotá a estudiar física, algo que siempre me había apasionado e hicieron todo lo posible para que lo lograra”, afirmó.

Según el físico, los jóvenes de su comunidad siempre escogen carreras afines a las humanidades, como antropología y sociología, pero él se decidió por física.

“Saber de todas las disciplinas del conocimiento es de vital importancia para nuestra comunidad, porque nos ayuda a entender el entorno que nos rodea. Aprender de todas las ramas como la política, la física y el arte nos permite generar identidad y definirnos como comunidad”, añadió.

Aunque el graduando se prepara para regresar a su comunidad, más adelante quiere volver a Bogotá y fortalecer sus estudios en física. Espera, de ser posible, empezar un doctorado o una maestría para reforzar lo aprendido en su pregrado.

Formación incluyente

Otro reconocido caso de superación de los jóvenes que esta semana recibieron su diploma de profesionales es el de Grenard Ortiz, un estudiante con esclerosis bilateral múltiple que se graduó de Artes el martes.

Luego de pasar por un sinnúmero de limitantes, entre ellas un cambio de carrera, Grenard encontró en el arte una salida terapéutica para su sanación. Su tesis, los ticuyes (muñecos de arcilla que recodaban las obras indígenas) tuvieron reconocimiento en toda la comunidad universitaria.

Los 4.603 egresados recibieron sus diplomas firmados de puño y letra por el profesor Ignacio Mantilla Prada, rector de la Universidad, quien precisamente se refirió a los jóvenes recién graduados en su columna del diario El Espectador: “los egresados no son productos, que como mercancías se etiqueten con un código de barras para ser identificados. No puede caerse en el pragmatismo, aparentemente eficiente, de imprimir todo con formatos predefinidos con el argumento de ahorrar tiempo o trabajo. No creo, por ejemplo, que aceptemos de buen agrado que, en lugar de recibir un diploma de manos del decano en una ceremonia protocolaria, solemne y de corte académico, este se nos haga llegar por debajo de la puerta a vuelta de correo o que un personaje al que se le pida un autógrafo nos estampe su firma digital. No imagino el día en que el graduando reciba el mensaje: “estás a un clic del título”, oprime enter para imprimir tu diploma”.

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