U. Nacional crea política de gestión ambiental del suelo

El 24% del territorio colombiano es susceptible a la desertificación.

El 24% del territorio colombiano es susceptible a la desertificación, un problema grave en un país donde no existía una definición de suelo. Un proyecto de la Universidad Nacional desarrolla este y otros conceptos relativos al uso de la tierra.

Por solicitud del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Territorial, la Universidad Nacional creó la Política de Gestión Integral Ambiental del Suelo.

Fabio Rodrigo Leiva Barón, docente, investigador de la Facultad de Ciencias Agrarias de la U.N. y líder de esta iniciativa, explicó en el programa UN Análisis, de UN Radio, que en el país no existía una definición de suelo y, por eso, se confundía con otros aspectos.

Se trata de un elemento fundamental para la actividad humana porque cumple presta servicios esenciales, como la producción de buena parte de los alimentos que consumimos.

Según el documento presentado por los investigadores, el suelo es un componente del ambiente que incluye ocho áreas: erosión, contaminación, materia orgánica, biodiversidad, encostramiento y sellamiento de poros, compactación, inundación y remociones en masa y salinización.

El grupo de trabajo para la elaboración de la propuesta realizó una revisión de las distintas políticas ambientales en varios países, entre ellos los de la Unión Europea. De esta manera se presentó al Gobierno con el objetivo de iniciar su ejecución, razón por la cual se está programando una socialización.

Al respecto, Gregorio Mesa, abogado, doctor en Derecho y vicedecano de la Facultad de Derecho de la U.N., señaló que una primera orientación jurídica indica que habría unos límites definidos por el estándar ambiental, para las conductas humanas frente al uso del suelo. Dichos límites indicarían qué tanto podemos hacer y cómo lo debemos hacer, de tal manera que se define si se puede acceder a este, de acuerdo con las características especiales la zona.
El estudio elaborado por la U.N. revela que el suelo está interconectado con otros elementos del ambiente, por lo tanto su uso depende de otras políticas y normas ambientales que definen las actividades que allí se pueden desarrollar.

Aunque el país no ha abordado la elaboración de la normatividad sobre ordenamiento territorial, este trabajo avanza en ello. Al respecto, Julio Carrizosa, ingeniero civil con maestría en Economía de la U.N., precisó que introducir el concepto dentro de las prioridades del Ministerio de Ambiente es una respuesta al olvido de la tierra a lo largo de los últimos años.
“Esto ha afectado todos los procesos de ordenamiento territorial, pues el desarrollo de los territorios no tiene en cuenta los numerosos requisitos ambientales ni lo que respecta al suelo como componente del ecosistema. Solo se ve para urbanizar, lo que significa la pérdida de este para la producción de alimentos”, dijo el experto.

Este aspecto es abordado en la Política de Gestión Integral Ambiental del Suelo, pues plantea una diferencia entre suelo, tierra y territorio. El primero hace parte de la tierra y esta como tal contiene los ríos, las fuentes de agua y el clima. Mientras que territorio es un concepto más de apropiación de un espacio en un momento dado. Desde una visión sistémica, el suelo hace parte de la tierra y a su vez del territorio, no se pueden separar pero tampoco se pueden confundir, explicaron los académicos.

En el contexto específico del suelo, este cumple miles de funciones: es una fuente fundamental de biomasa, protección para la humanidad y el ambiente, filtrado de contaminantes y juega un papel importante en el ciclo del agua porque sostiene la parte biológica.

De esta manera, Leiva Barón considera que esto no se puede ver como algo tan simple, pues más allá de la producción de alimento, hay que analizar la relación con varios organismos y seres vivos.

Los académicos señalaron que los colombianos desafortunadamente generan procesos de degradación, destruyendo las sus funciones y los servicios que el suelo puede prestar. Por ello, esta política integral busca protegerlos y evitar la degradación de aquellos que todavía están en buen estado.

Margarita María Lopera Mesa, profesional especializada de la Dirección de Asuntos Ambientales, Sectorial y Urbana, del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, destacó la labor de la Universidad Nacional de Colombia en la elaboración del documento normativo y señaló que espera su aprobación este mismo año para empezar el proceso de implementación.

Para finalizar, los profesores aseguraron que la Política Ambiental de Suelos no puede quedarse en un documento que tiene el Ministerio de Ambiente, sino que debe ser socializado e incluso ampliado y organizado para llevarlo a la práctica. Debe reconstruirse con la sociedad colombiana.

 

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