U. Nacional propone tranvía para San Andrés

Se trata de una de las propuestas del centro educativo para organizar la movilidad de la isla.

 Entre las propuestas que contempla la estrategia planteada por la Universidad Nacional para organizar la movilidad de San Andrés y Providencia, está la construcción de un tranvía. Tal iniciativa, producto de una investigación realizada por el Programa de Investigación en Tránsito y Transporte (PIT), busca beneficiar el transporte de los pobladores y a la vez proporcionar un nuevo atractivo turístico que ayude a la competitividad y productividad de la isla.

La población residente en San Andrés está calculada en 80.000 habitantes. Esta cifra, correlacionada con 3.000 autos, 20.000 motos, 30 buses, 250 taxis y vehículos especiales para el turismo, hacen que los niveles de motorización excedan, con cerca de 70.000 viajes al día, la capacidad del ecosistema de absorber los efectos adversos derivados de la movilidad bajo estas condiciones de operación.

Según el PIT de la U.N., la sobreoferta de espacio para vehículos automotores afecta al peatón y al ciclista, aunque permite operar cómodamente sistemas de transporte público de superficie.

En cuanto al transporte local de Providencia, su tamaño físico y ocupación poblacional, amerita atención respecto a la oferta en frecuencias y tipo de vehículos, al igual que consumo de combustible como el propuesto para la isla grande.

En materia de infraestructura de transporte marítimo, el diagnóstico muestra instalaciones precarias que precisan rehabilitación y dotaciones para los embalajes de carga, disposición de muelles para pasajeros y marinas para veleros en las dos islas.

Por otra parte, al aeropuerto de San Andrés le hace falta la pista de carreteo, lo que precisa demoler y construir un terminal de pasajeros acorde con el nivel de turistas sobre el cual se viene basando la propuesta de futuro económico de este territorio.

En relación con el aeropuerto de Providencia, los investigadores advierten que también es preciso adecuarlo para operaciones nocturnas de rutina o para casos de emergencia.

Sistema ecológico

Con la realización del diagnóstico, el PIT de las U.N., surge como primera opción un sistema de transporte basado en pequeños buses de 8 o 12 pasajeros de capacidad. Sin embargo, para una demanda de más de 85.000 pasajeros al día, se precisa de una estructura enfocada al mediano y largo plazo.

Dado el tamaño de las dos islas, se mantiene la prevalencia de los modos no motorizados, apoyados de manera estructural por un sistema de transporte público tranviario que además de atender las necesidades básicas de la población, se constituya en un atractivo para los visitantes.

En principio, el sistema se plantea sobre el corredor perimetral de la isla de San Andrés, y la conexión de San Luis a La Loma y a la cabecera municipal, al norte de la isla.

El sistema proyecta cubrir una longitud de 43.9 kilómetros en tranvía y cerca de 9 kilómetros de vías alimentadoras, una vez terminado el proyecto, que se daría en dos fases. Para ello se requieren 38 coches, más un complemento de bicicleta eléctrica, necesaria para salvar las pendientes de la zona suburbana.

Según el PIT, los coches del tranvía son de 50 a 60 pasajeros, semejantes conceptualmente al de San Francisco, en Estados Unidos. Se prevé una frecuencia de un coche cada 5 ó 6 minutos, enfrentando la competencia del mototaxismo.

Los alimentadores serán eléctricos para el acceso a la red tranviaria de la población; para los más dispersos, se proyecta un sistema de bicicletas que faciliten su movilidad.

Sus estaciones serán muy ligeras, apropiadas al espacio medioambiental y a bordo de las unidades se contará con un sistema de validación de pago.

Para operar este sistema eléctrico se sugiere acelerar los procesos de instalación de plantas de generación de energía con medios alternativos que se vienen estudiando por la gobernación y la nación. Parte del atractivo del nuevo sistema consiste en su oferta ambiental para turismo ecológico.

También es necesario incrementar la oferta de espacio público en los corredores del tranvía y del sistema de alimentación, asegurando que las franjas peatonales cuenten con acceso de vehículos de servicios públicos, aseo y emergencia.

La investigación generó además propuestas en tránsito, espacio público, conectividad, fortalecimiento institucional, sostenibilidad ambiental y cultura ciudadana.

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