La última entrevista de Guillermo Cano antes de morir

El martes 16 de diciembre de 1986 la periodista Cecilia Orozco Tascón acudió a la sede de El Espectador para hablar sobre las amenazas que estaba sufriendo el periodismo por cuenta del narcotráfico.

El 16 de diciembre de 1986, el presidente Virgilio Barco clausuró las sesiones ordinarias del Congreso, formulando un llamado a la sociedad colombiana para hacerle frente al principal desafío: encarar al narcotráfico. El primer mandatario manifestó que ese flagelo pretendía destruir los valores de Colombia, sacrificar a la juventud y menoscabar todo lo que se había construido como pueblo. Barco anunció acciones inmediatas para enfrentar al crimen organizado. (Vea el especial 30 años sin Guillermo Cano)
 
Ese mismo día, el magistrado del Tribunal Superior de Bogotá Carlos Valencia García confirmó un auto de detención contra un juez del municipio de Pacho (Cundinamarca), que había permitido la libertad de tres capturados, agentes del F2, quienes habían sido encontrados en posesión de droga. Asimismo, el magistrado Valencia García, quien tres años después sería asesinado por el narcotráfico, agregó en su decisión que del despacho del juez investigado se habían perdido cuatro expedientes de narcotráfico. (Vea qué pasaba en Colombia 100 días antes de que asesinaran a Guillermo Cano)
 

Hacia las cinco de la tarde de ese martes 16 de diciembre de 1986, acudió al periódico la periodista Cecilia Orozco Tascón, con el propósito de entrevistar a Guillermo Cano para una edición especial del Círculo de Periodistas de Bogotá (CPB), prevista para ser divulgada el 9 de febrero durante la entrega de los premios de periodismo. Además de la valiente lucha que libraba el director de El Espectador en un momento de violencia extrema del narcotráfico, la misma organización el 9 de febrero de 1986 le había entregado el premio a Guillermo Cano por su columna dominical Libreta de Apuntes. (Vea algunos videos de periodistas de la época)
 
Aunque en principio Guillermo Cano no estaba interesado en contestar la entrevista, dada su reticencia a la exposición pública, la aceptó porque se trataba de hacer un llamado frente a las amenazas que estaba sufriendo el periodismo por cuenta del narcotráfico. Cuando Cecilia Orozco lo interrogó sobre si las mafias estaban imponiendo una autocensura al periodismo, respondió: “Desde luego, esa es un amenaza que tenemos los periodistas encima. Yo salgo de aquí del periódico por las noches y no sé qué va a pasar”.