Un año después del holocausto del Palacio de Justicia

El 6 de noviembre de 1986, un intenso debate político en el Congreso demostró el tono que iba a imponerse históricamente para evaluar los efectos de esta tragedia nacional.

Archivo - El Espectador

Al cumplirse el primer año del holocausto del Palacio de Justicia, en el Congreso de la República se desarrolló un intenso debate político para evaluar las responsabilidades de las Fuerzas Armadas respecto al operativo de recuperación del edificio. El debate fue promovido por los representantes a la Cámara, Alfonso Gómez Méndez y Braulio Herrera. Después de ocho horas de controversia quedó la evidencia de que la impunidad del caso iba a permitir una polémica sin fin sobre este cruento capítulo de la historia colombiana. (Lea: Estas eran las noticias del 5 de noviembre de 1986)

Gómez Méndez recalcó que el manido cuento de la defensa de las instituciones no era más que una entelequia utilizada para justificar los actos de fuerza. “La lucha contra el delito no puede ubicarse por encima del respeto a la vida, que es la razón de ser de la existencia del Estado”, insistió el parlamentario, quien censuró la negativa del gobierno de Belisario Betancur para promover el diálogo en medio de la batalla, recordando que en otras ocasiones como la toma de la embajada de la República Dominicana en 1980, también protagonizada por el M-19, hasta se había escoltado a los guerrilleros al aeropuerto. (Vea el especial 30 años sin Guillermo Cano)

En medio del debate, el ministro de Defensa, general Rafael Samudio, manifestó que ni por un minuto el Ejecutivo y sus ministros estuvieron prisioneros de las Fuerzas Armadas. A su vez, el ministro de Gobierno, Fernando Cepeda, agregó que era injusto con la administración anterior y con la vigente atribuirle responsabilidades por el holocausto, recalcando que la preservación del derecho a la vida y a la libertad de las personas siempre fue la razón de ser de las autoridades.