Un destino aún incierto

CICR confirmó que no tuvo contacto con los captores de la menor. El presidente Juan Manuel Santos rechazó lo que consideró un engaño de parte de los secuestradores.

A pesar del despliegue del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y del despeje militar que se autorizó temporalmente con el fin de traer a Nohora Valentina de regreso a la libertad, al cierre de esta edición la suerte de la pequeña aún era incierta. El organismo humanitario confirmó que no tuvo contacto con los captores y que el operativo para liberar a la menor de 10 años había tenido que ser suspendido. Fuentes militares consultadas por El Espectadoraseguraron que temen que los secuestradores aprovecharan el cese de las operaciones en la región para evadir el cerco militar en su contra.


El presidente Juan Manuel Santos mencionó al respecto que “estábamos todos ilusionados con que esta niña, que cruelmente secuestraron, regresaría hoy al seno de su hogar, pero como lo ha señalado la Cruz Roja, estos bandidos no cumplieron (...) actuamos con buena fe y ánimo humanitario; pero ellos nos engañaron”. No es claro qué tanto tendrán que seguir esperando el alcalde de Fortul (Arauca), Jorge Enrique Muñoz, y su esposa, María del Pilar Gutiérrez, para volver a tener a su hija a salvo.


El presidente Juan Manuel Santos permitió que el Ejército suspendiera operaciones entre los municipios de Arauquita y Saravena entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, por solicitud del CICR. Pero esta medida fue inútil.


El CICR ha sido extremadamente cauteloso en cuanto a la operación que emprendió para traer a Nohora Valentina. Aunque se sabe que contó con la participación del defensor del Pueblo, Vólmar Pérez, y un miembro de la Comisión de Paz de Arauca. Por ahora, los detalles han permanecido en el más completo sigilo. La menor está secuestrada desde el pasado 29 de septiembre, cuando se dirigía en compañía de su madre hacia el Instituto Alejandro Von Humboldt, donde cursa quinto de primaria y es representante estudiantil. Ni siquiera la autoría del secuestro ha sido establecida claramente, pues tanto el Eln como las Farc han negado su responsabilidad en este crimen. Las autoridades, sin embargo, no descartan que algún grupo guerrillero esté involucrado.


El despeje militar fue una autorización excepcional, si se tiene en cuenta que el gobierno Santos ha sido enfático en rechazar cualquier veto a la presencia de la Fuerza Pública. “Esto se hace con plena convicción, por el bien de la niña y el tema humanitario. El bienestar de la menor es lo que nos interesa”, aseguró el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón. Las afirmaciones del Gobierno llenaron de expectativa a los familiares de la menor y a todos los pobladores de Fortul, quienes en reiteradas ocasiones han exigido que la hija del alcalde de esa población regrese sana y salva a los brazos de sus padres.


Los pobladores de Fortul han sufrido por largo tiempo los embates de la violencia en esa región, producto de las luchas intestinas entre los diferentes grupos armados ilegales, interesados principalmente en los dineros que deja el petróleo y las rutas del narcotráfico. El secuestro de Nohora Valentina Muñoz no es sino otro capítulo de esta nefasta historia. La Fuerza Pública sospecha, sobre todo, de la responsabilidad del frente 10 de las Farc, el cual emitió un comunicado en el que aseguraba que no tenía nada que ver con el secuestro de la menor y que ella no estaba en su poder. Sin embargo, las autoridades dudan de la autenticidad de esta comunicación. El alcalde Muñoz, por su parte, ha negado siempre que haya sido alguna vez víctima de amenazas, lo que ha aumentado la incertidumbre en este caso.


Las sospechas no sólo recaen sobre las Farc. El Eln y la delincuencia común también están en la baraja de posibles autores del secuestro. Las autoridades tampoco dan mucha credibilidad a la versión del Eln, que aseveró que la niña no estaba en su poder y que los reglamentos de esa organización prohíben el rapto de menores de 15 años y mayores de 65.


Tanto el Presidente como el Vicepresidente han sido tajantes a la hora de condenar este crimen. “Lo que les quiero decir a esos bandidos es que llevarse una niña es un acto de cobardía (...) Los vamos a perseguir a donde estén y vamos a recuperar a esa niña a como dé lugar”, señaló Santos. “Se necesita uno de verdad ser muy desalmado, no tener sensibilidad, para agredir un niño o niña, para secuestrarla”, dijo Angelino Garzón en ese momento. El ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, ha calificado el hecho como un “delito de lesa humanidad”.


El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, anunció una recompensa de $150 millones para quien diera información sobre el paradero de la menor y sus captores y el director del Gaula de la Policía, general Humberto Guatibonza, incrementó las operaciones en la región para rescatarla. La Iglesia Católica ofreció las iglesias de Arauca para que fueran consideradas como lugar para la liberación.


La falta de información deja por el momento una estela de dudas. Lo que esperan el CICR, la Defensoría, el Gobierno y la familia Muñoz es que Nohora Valentina pueda disfrutar este puente festivo junto a los suyos. Y que, de paso, se quede con ellos para siempre.