"Urbanismo requiere autoridad o las ciudades quedan mal hechas"

Así lo dijo el director de ONU Hábitat, Joan Clos.

Durante el Foro Urbano Nacional liderado por El Espectador, el director de ONU Hábitat, Joan Clos, habló de la importancia de construir ciudades bien hechas y de los procesos que se deben llevar a cabo para no afectar el medioambiente.

"El proceso de urbanización está dirigido por seres humanos que alteran condiciones ambientales y económicas. El papel que juegan las ciudades es importantísimo por la emisión de gases efecto invernadero. Se estima que las ciudades son responsables del 70 por ciento de las emisiones de gases que se dan en el planeta", explicó Close.

En este sentido, agregó que la emisión real de las ciudades a la atmósfera es solo del 40 por ciento de los productos que se consumen. De lo cual, dice, "no nos podemos hacer reponsables", teniendo en cuenta que más del 50 por ciento de la población mundial es rural. "Somos una especie urbanizada".

"Estamos aprendiendo a vivir en colmenas como animales que tienen comportamiento social. Somos conscientes de lo que hacemos, esto nos hace diferentes (...) Hasta ahora las cosas no funcionan, hay que cambiar parámetros, formas de urbanización sin dañar el medio ambiente afectando recursos naturales como el agua y la energía", apuntó.

El director de ONU Hábitat puntualizó en que uno de los temas claves del debate es pensar en cómo va a ser el futuro de la urbanización. "La mayor parte de la población está en ciudades. Estamos ante fenómenos de trascendencia política. Urbanización es un proceso político, de juntar voluntades".

Dijo que lo fundamental es garantizar que la gente tenga acceso a servicios básicos. "Cada 20 años hacemos una reflexión menos coyuntural y más a largo plazo. Nos jugamos colectivamente el futuro de la urbanización. En 2014 el foro mundial será en Medellín. Este debate implica voluntad de cambio y de mejora".

Clos subrayó que las transformaciones urbanas toman tjempo y dijo que si están bien diseñadas requieren continuidad política.

"En Barcelona el Plan de Ordenamiento Territorial se aprobó en 1857 y no se ha terminado; en Manhattan en 1811 y sigue. La urbanización es una moneda de dos caras: visión y compromiso político y capacidad técnica de hacer las ciudades bien hechas. En esto último estamos mal porque se ha perdido la capacidad profesional de diseñar las ciudades bien. Esto ha generado desequilibrio", concluyó Clos.
 

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