Uribe sale al paso a supuesta relación de su hermano con clan Cifuentes Villa

El expresidente dijo en twitter que Dolly Cifuentes no fue esposa de su hermano, ya fallecido.

En suc uenta de Twitter el expresidente Álvaro Uribe Vélez le salió la paso a la versión del periodista Gonzalo Guillén, quien a través del portal de internet de la fundación Nuveo Arco Iris en la que señalaba que su hermano menor, Jaime Alberto Uribe Vélez, es el padre de Ana María Uribe Cifuentes, pedida en extradición por delitos relacionados con el narcotráfico y quien hace parte, junto a su madre, del clan Cifuentes Villa, a su vez, enlace del poderoso mafioso mexicano 'el chapo' Guzmán.

"Mi hermano Jaime murió en 2001, casado con Astrid Vélez, tuvieron dos hijos, un joven profesional en materias ambientales, y una niña que nació con parálisis cerebral. Relación sentimental diferente que hubiera tenido mi hermano sería de su fuero íntimo y me es ajena", dijo el expresidente en un trino este domingo.

Gonzalo Guillén reveló este fin de semana que sus fuentes en Presidencia de la República le confirmaron que se había reactivado el proceso de extradición de Dolly Cifuentes Villa, apodada “La Meno”, de 48 años de edad, Una de las cabezas de una poderosa organización de narcotraficantes de origen familiar: los hermanos Cifuentes Villa.

De acuerdo con la versión de Guillén, esta mujer es la madre de la también presa e imputada en la misma causa Ana María Uribe Cifuentes, de 31 años. El padre de esta última, hermano menor del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, es el difunto agrónomo Jaime Alberto Uribe Vélez, quien fuera conocido también como “Arepa” ó “El Pecoso”, con cédula de ciudadanía colombiana número 15367461. Murió de cáncer en la garganta en Medellín el 24 de septiembre de 2001, aseguró el periodista.

El exmandatario no hizo más menciones respecrto al tema desde su cuenta en Twitter.

Según las autoridades norteamericanas, los hermanos Cifuentes Villa patrocinaron el envío de al menos 30 toneladas de cocaína a Estados Unidos durante los últimos tres años, a la vez que se ocuparon del lavado de activos para el Cartel de Sinaloa, con el cual hicieron alianza para el control de rutas por el Pacífico Colombiano y Ecuatoriano.