Al menos 260 venezolanos salen de albergue de la Arquidiócesis de Cali

La superpoblación del recinto, sumada a problemas sanitarios, especialmente en la red de alcantarillado, son algunos de los motivos por los cuales la Pastoral decidió cerrar temporalmente el lugar.

EFE.

Unos 260 ciudadanos venezolanos tuvieron que abandonar este miércoles un albergue de tránsito mantenido por la Pastoral del Migrante de la Arquidiócesis de Cali, Valle del Cauca.

La superpoblación del recinto, sumada a problemas sanitarios, especialmente en la red de alcantarillado, son algunos de los motivos por los cuales la Pastoral decidió cerrar temporalmente el lugar.

El coordinador del albergue, el sacerdote Alfredo Mosquera, dijo a Efe que este "se cierra temporalmente porque es un sitio de tránsito, el convenio eran ocho días y fue extendido a 15 que se cumplen hoy".

El albergue "antes era el taller de un colegio y no está adaptado para que la personas vivan, las cañerías están dañadas y la casa tiene que someterse a adaptaciones, por todo esto el cierre es temporal, porque nosotros queremos seguir dándoles ayuda", añadió.

Las autoridades de Cali, han manifestado su preocupación por el creciente número de venezolanos que llegan a la ciudad, muchos de ellos en tránsito hacia Ecuador y Perú, pues están desbordadas para atenderlos.

Mientras tanto, los venezolanos manifestaron la preocupación que les genera el no tener en dónde vivir y piden ayuda para seguir su recorrido hacia el sur del continente. Una de ellas, Joana Noais, aseguró que su idea es llegar a Perú en donde está su esposo porque quiere que sus hijos "coman y tengan un buen futuro".

Por su parte, Endry Reyes dijo que salió hace varios días de Venezuela y que, una vez atravesó la frontera con Colombia por Cúcuta (noreste), se vino caminando hasta Cali, una aventura a la que se ven obligados muchos de sus compatriotas que no tienen para pagarse un pasaje de autobús. "Mi destino final es Perú, pero no me alcanza para los gastos", dijo reyes a Efe.

El sacerdote Mosquera agregó que a las familias que tienen niños y que estaban en el albergue la Archidiócesis les ayudará con un subsidio de 300.000 pesos (unos 100 dólares) para al menos puedan pagar un arriendo durante un mes.