La importancia de los archivos para construir la verdad del conflicto armado

hace 40 mins

A la cárcel madre e hijo que vendían pasteles con marihuana en Cali

Según las autoridades, los acusados fabricaban y distribuían sus productos a estudiantes de colegios privados de la ciudad.

Cortesía.

A ocho años de prisión fueron condenados Sebastián Ángel Gómez, de 23 años, y su madre, Carmen Gómez Salazar, por vender galletas y pasteles con marihuana a estudiantes de colegios privados de Cali.

La historia de esta familia empezó el 18 mayo cuando las autoridades los capturaron luego de que varios padres manifestaran en la Unidad de Infancia y Adolescencia que sus hijos habían consumido unos pasteles que, supuestamente, los habían enfermado.

En total fueron nueve casos los que alarmaron a las autoridades y permitieron la identificación de la madre y su hijo, quienes fabricaban y comercializaban estos productos que contenían sustancias alucinógenas.

En el momento de la captura, miembros de la Policía de Infancia y Adolescencia incautaron 88 brownies, 30 galletas, 9 cajas de alfajores, 2 contenedores con mantequilla, 16 sobres de semillas de marihuana, 3 pacas de marihuana prensada, 2 celulares, 1 PC portátil, 3 memorias, un vehículo y publicidad alusiva a Cultura Cannabica Cali; como se denominaba la empresa.

En ese momento, las autoridades pudieron determinar que los productos eran promocionados a través de redes sociales y entregados puerta a puerta. Además, que los clientes eran, en su mayoría, estudiantes de colegios privados de estratos altos de la ciudad.

Sin embargo, el 23 de mayo, la jueza 26 penal municipal decidió dejar a los acusados en libertad pues, según ella, no representaban ningún peligro para la sociedad. El abogado defensor argumentó que la venta de pasteles se realizaba únicamente a mayores de edad; nunca fue distribuido en colegios; los productos contenían un mínimo de THC que, aunque generan efecto alucinógeno, no es un riesgo para el consumo; y la empresa estaba legalmente constituida ante la Cámara de Comercio de Cali, por lo que su comercialización no se realizaba de forma clandestina.

La Fiscalía apeló la decisión asegurando que “estas personas venían desarrollando dicho ilícito desde hace más de un año; que se trataba de delitos graves porque se estaba suministrado la sustancia a menores de edad camuflada en productos comestibles de fácil acceso y a domicilio; y que se ponía en riesgo la seguridad y la salud pública ya que varios menores que consumieron los pastales se enfermaron". 

El ente de acusador añadió que a estas personas se les imputaron 17 eventos y que comercializaban sus productos en su condominio de residencia donde también consumían estupefacientes.

Acogiendo los argumentos de la Fiscalía, el juzgado 17 penal de circuito, con funciones de conocimiento, revocó la libertad de los acusados y ordenó la recaptura, que se hizo efectiva el 10 de septiembre.

Este martes, el juzgado tercero, con funciones de conocimiento, condenó a ocho años de prisión a madre e hijo por los delitos de concierto para delinquir con fines de estupefacientes, fabricación y tráfico de estupefacientes y suministro a menores. Ambos permanecerán en un centro de reclusión, sin beneficio de excarcelación.