No todo fue 'color de rosa' en el Salsódromo de Cali

La gerente de Corfecali, Luz Adriana Latorre, habló sobre los diferentes actos violentos que atentaron contra la realización del desfile que, este año, ha sido epicentro de gran polémica en la ciudad.

Cortesía Corfecali.

Al finalizar el Salsódromo, evento inaugural de la Feria de Cali, los elogios a los artistas por su entrega y pasión, a Corfecali por la organización del evento que resultó impecable y al público caleño por gozarse el desfile pese a la fuerte lluvia que cayó esa noche, se tomaron la opinión pública.

Sin embargo, pocos se enteraron de la gran cantidad de actos violentos y vandálicos que amenazaron la seguridad y realización del desfile que, este año, particularmente, despertó más polémica de la acostumbrada.

El Espectador, habló con Luz Adriana Latorre, gerente de Corfecali, quien corroboró que terceros cometieron actos que atentaron directamente en contra de las estructuras, equipos de sonido y personal de logística, mientras trabajaban en el montaje de la calle de la Feria. Asimismo, afirmó que bailarines y periodistas han recibido amenazas a través de las redes sociales por apoyar la realización de la Feria de Cali.

Según Latorre, aunque por el momento no se les ha dado difusión a estos hechos para no generar pánico en el público, que ha respondido de forma positiva con su asistencia a los eventos programados, hay dos personas que están trabajando para recopilar evidencias suficientes de modo que, pasadas las festividades, se tome una decisión al respecto.

El pasado 23 de diciembre, fue conocida la captura en flagrancia de un hombre que estaba dañando los equipos de sonido, luces y cables, dispuestos para la realización del Salsódromo. El sujeto, quien fue judicializado por vandalismo, argumentó que le habían pagado para este fin. (Vea también: Ni la lluvia opacó el sabor del Salsódromo de la Feria de Cali)

Pero esto apenas fue uno de los tantos sucesos que han buscado opacar el evento. La gerente informó que, durante el montaje, el personal de logística fue víctima de insultos, escupitajos y hasta les arrojaban objetos como botellas.

“Como la calle no se cierra, sino que permanece abierta, la gente debía disminuir la velocidad porque hay vallas en el trayecto, entonces algunos aprovecharon para bajarse y atentar contra las vallas metálicas y el personal de logística. Hay un testimonio que escuché en el que cuentan que iban dos personas en una moto, el parrillero se bajó, hizo grafitis sobre una cabina de sonido y se fueron”, explicó Latorre.

Añadió que, en otro suceso ocurrido durante la noche del 24 de diciembre, en vísperas del Salsódromo, un camión se fue contra una de las graderías, todos los equipos se fueron al suelo y hubo que reparar las partes averiadas rápidamente. “tenemos las placas del carro que causó el daño, ya se la pasamos a la Secretaría de Tránsito para que identifique al propietario del vehículo y empezar las acciones legales pertinentes”.

Pero los actos de violencia no terminaron ahí. Poco después del inicio del evento inaugural, cuando estaban desfilando las caravanas comerciales, desde el carril contrario de la Autopista Suroriental lanzaron una “lluvia gigantesca de petacas (explosivos) ” contra la cabina de sonido ubicada en el punto de partida del Salsódromo.

“Inmediatamente se llamó a la Policía para controlar la situación. Nosotros lo que hicimos fue buscar protección porque no sabíamos qué era lo que sonaba. Esto ocasionó mucho pánico”, explicó la funcionaria. (Le puede interesar: Corfecali responde a la polémica por instalación de vallas sobre la Calle de la Feria)

Y por si no fuera poco, Latorre manifestó que, mientras se llevaba a cabo el performance de los artistas, algunas personas intentaron cortar los cables de sonido en, al menos, cuatro puntos del show. De hecho, este fue el motivo por el que una de las paradas se quedó sin sonido durante algunos minutos. “Afortunadamente, el percance fue solucionado por los técnicos que reaccionaron para descubrir dónde estaba el daño”.

Con una cosa y otra en su contra, el Salsódromo se realizó y, aunque el aguacero que cayó esa noche impidió la salida del Grupo Niche y Guayacán Orquesta que estaban programados para el cierre del desfile, muchos afirman que ha sido la mejor versión del evento salsero hecha hasta el momento.

Sobre todos estos ataques, la polémica y el rifirrafe entre los que apoyan y los que desaprueban la organización de la Feria de Cali, la gerente de Corfecali expresó que “este es un espacio de unión que no puede utilizarse para fines desconocidos. Algunos dicen que es con fines políticos, yo no soy tan temeraria de lanzar acusaciones, pero lo que sí es claro es que es muy irresponsable por parte de quienes hacen de la feria una excusa para hacerle daño a la ciudad, a los artistas y ponen en riesgo la seguridad de las personas”

“Este tipo de comportamientos son muy complejos porque llaman a la violencia y no hay posibilidad de que eso se legitime en una ciudad que está de fiesta y donde los ánimos están exacerbados por el consumo del alcohol y la cantidad de gente en la calle”, agregó. (Noticia relacionada: ¡Prográmese! Esta es la agenda para el tercer día de Feria de Cali)

Concluyó asegurando que el comportamiento de estas personas nace del desconocimiento que tienen sobre la organización de un evento de esta magnitud. “Cuando se desconoce todo eso empiezan a aparecer propuestas populistas e irresponsables donde dicen: hagan la feria de tal manera o de tal otra. La verdad es que una feria es algo serio. Yo creo que Corfecali y la Administración Municipal siempre han mostrado voluntad de escuchar, mejorar y aprovechar todas las oportunidades posibles. Bienvenidas todas las críticas pero que construyan, no que dividan la ciudad”.