Ya son 72.200 los afectados por lluvias

Este puente festivo murieron cuatro personas. Santander, Chocó y Risaralda entre los departamentos más golpeados.

Los aguaceros siguen provocando desastres en el país. En este puente festivo cuatro personas perdieron la vida mientras otras cuatro están desaparecidas. La Dirección de Gestión del Riesgo reportó que, desde el primero de septiembre, ya son 16.627 las familias afectadas por la segunda ola invernal, que se traducen en 79.200 personas, 26 muertos, 37 heridos y 8 desaparecidos. Chocó, Risaralda, Magdalena, Santander y Bolívar se encuentran en alerta.

En Santander, la Policía informó ayer que fue encontrado el cuerpo sin vida del mayor de los dos hermanos Trina Torres de 6 y 4 años, que murieron en el corregimiento de La India luego de que la lancha en la que se movilizaban el sábado, junto a diez adultos, fuera volcada por una corriente súbita en el río Carare. El cuerpo del niño se halló a dos kilómetros del lugar donde ocurrió el accidente. Entre tanto la creciente del río Opón dejó a 40 familias damnificadas . El comandante de la Policía de ese departamento, Mario Aurelio Pedroza, anunció que los afectados ya fueron atendidos y que el municipio de Lebrija está incomunicado por la crecida del río del mismo nombre.

El sábado, en Norte de Santander una menor de 13 años falleció sepultada por una avalancha en el municipio de La Esperanza, y en el Cauca la creciente del río Quilcacé, en el municipio de Sotará, dejó una persona muerta y tres heridas.

El drama provocado por el invierno se extiende al departamento del Chocó, donde los organismos de socorro continúan la búsqueda de Mario Alberto Serna Carmona, Jorge Andrés Jiménez Agudelo, Jesús Alirio Sanabria y Kenci Ibargüen Mena, quienes el domingo se movilizaban en motocicletas que fueron arrastradas por un derrumbe en el sector de El Diez, en la vía que conduce de Quibdó a El Carmen de Atrato. Las autoridades no descartan que los motociclistas hayan caído al río Atrato.

Por otro lado, luego de que el viernes pasado la avalancha provocada por el desbordamiento del río San Eugenio en Santa Rosa de Cabal (Risaralda) dejara sin techo a 104 familias, el presidente Juan Manuel Santos anunció que se destinarán $750 millones para activar un plan de contingencia para reubicar a los damnificados.

Aunque el presidente dijo ayer en sucuenta de Twitter que “todo el gobierno está alerta frente a las emergencias por invierno y que los afectados tendrán todo el apoyo”, la situación se vuelve desoladora cuando el gerente del Fondo Nacional de Calamidades, Everardo Murillo, reconoció que faltan por reconstruir más de 95.800 viviendas para los damnificados del invierno del año pasado, a lo que se le suman las “38 mil familias que están recibiendo arriendo mientras se reparan sus viviendas y las 6.200 que están en alojamientos temporales”. Murillo también dijo que cerca de $70 mil millones, destinados a distintas alcaldías para obras de mitigación y reparación de daños, nunca fueron ejecutados. “Tenemos, hasta la fecha, 217 proyectos que le entregamos a los alcaldes y que aún no han sido ejecutados”.

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