Zambrano, Bolívar, el tercer municipio en ser liberado de las minas antipersona

Ingenieros militares del Batallón de Desminado No. 60 finalizan sus labores, tras terminar el mismo proceso en San Carlos (Antioquia) y El Dorado (Meta).

En marzo de 2012 el presidente Juan Manuel Santos dio a conocer que San Carlos (Antioquia) se convertía en el primer municipio de Colombia libre de toda sospecha de minas antipersonal tras dos años y treses meses de trabajo por parte del Batallón de Desminado No. 60 Coronel Gabino Gutiérrez. Un municipio que tuvo que sufrir la violencia de guerrillas y paramilitares se libraba de una de sus tantas pesadillas.

A los pocos meses, en diciembre de ese mismo año, Daniel Ávila, director del Programa Presidencial para la Acción Integral contra las Minas Antipersonal, informaba que El Dorado (Meta) se convertía en el segundo municipio en quitarse este flagelo de encima. Ahora fue el turno de Zambrano (Bolívar) que está muy cerca de convertirse en el tercer municipio libre de cualquier sospecha de minas en sus terrenos tras el fin de las labores de desminado por parte del Batallón de Desminado No. 60.

Así lo dio a conocer el Ejército en el marco del Día Internacional de Sensibilización contra las Minas Antipersonal celebrado el jueves de la semana pasada. Así mismo esa Fuerza Militar dio a conocer que hay dos municipios que se espera engrosen prontamente esta lista de municipios sin minas: San Francisco y Granada (Antioquia). Una muy buena noticia para el departamento de Antioquia: una de las regiones con la mayor cantidad de víctimas de minas con 2.357 de las 10.060 víctimas –entre heridos y muertos– que han dejado estos artefactos entre 1990 y 2013.

El Ejército resaltó que con esta labor de desminado se ha venido uniendo a la conmemoración de este día. Y agregó que las unidades de desminado “cuentan con los mejores oficiales, suboficiales y soldados seleccionados cuidadosamente por el Ejército Nacional bajo diferentes criterios, entre los que resaltan la disciplina, el honor y la vocación de servicio. Son jóvenes militares que día a día cumplen una labor silenciosa y abnegada en regiones muy apartadas de nuestra geografía nacional, que solo se ve recompensada cuando se entregan territorios libres de sospechas de minas como los mencionados anteriormente”.

Entre 1990 y 2013 unos 2.156 colombianos murieron por cuenta de las minas antipersonal y otras 7.904 quedaron heridas, de acuerdo con cifras del Programa Presidencial para la Acción Integral contra Minas Antipersonal. Este flagelo ha dejado heridos en 31 de los 32 departamentos de Colombia –principalmente en Antioquia, Meta, Caquetá, Norte de Santander y Nariño– y ha afectado a, por lo menos, el 65% de los municipios del país, precisamente, en su zona rural. Una pesadilla que ha acabado, entre otras, con la vida de 228 niños, que ha obligado a miles de campesinos a caminar con miedo por los campos que durante años han reconocido como su tierra y soldados que han quedad sin extremidades por su culpa.

En cuatro años de servicio el Batallón de Desminado No. 60 ya lleva tres municipios sin minas. La idea es que algún día Colombia –uno de los países con la mayor cantidad de víctimas junto con Afganistán y Camboya– pueda olvidarse de estos artefactos de la muerte.