Arranca puja por salario mínimo

El Emisor señaló la necesidad de que el incremento sea moderado para no ocasionar presiones inflacionarias, mientras que centrales obreras dicen que pedirán aumento del 12 por ciento.

El Ministerio de Protección Social convocó para este martes a la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, para iniciar la negociación del salario mínimo legal que regirá en 2008. De la comisión forman parte el Gobierno, las principales patronales y las centrales obreras.

El actual salario mínimo en el país, que determina además el costo de algunas multas de carácter administrativo, y se usa para fijar el valor de indemnizaciones de carácter penal, es actualmente de 433.700 pesos. Las centrales obreras han anunciado que pedirán un incremento de un 12 por ciento para la remuneración mínima que hipotéticamente reciben los trabajadores en el país, con lo que subiría a 477.070 pesos al mes.

El Banco de la República, como en años anteriores, ha señalado la necesidad de que el incremento sea moderado para que no ocasione presiones inflacionarias, máxime ahora que el incremento de precios al consumidor ha estado, desde febrero pasado, por encima del techo de la meta que fijó el Emisor para 2007, que está en un rango de un 3,5% a un 4,5%.

La inflación interanual al cierre del mes pasado fue de un 5,17%, aunque llegó a estar en un 6,26% en abril último. El Banco ha reconocido que en este año la inflación cerrará cerca de un 5%, un punto por encima de la media de ese rango. Igualmente decidió, en la última junta de codirectores del pasado 23 de noviembre, mantenerla para 2008 entre 3,5% y 4,5%.

De no llegarse a un acuerdo entre patronales y centrales obreras, el Gobierno decidirá, de manera unilateral, el incremento del salario mínimo. Hace un año, por un enfrentamiento al interior de las propias centrales obreras, no se logró el acuerdo y el Ejecutivo tuvo que decretar el alza, que fue de un 6,3% cuando las patronales habían ofrecido algo más de un punto porcentual adicional sobre lo que finalmente determinó el Gobierno.

El salario mínimo mensual, según estudios de centros privados y del propio Gobierno, no llegan a ganarlo cerca de cinco millones de trabajadores, es decir cerca del 25% de la población económicamente activa, entre otras razones, por la alta informalidad que hay en el empleo. Desde el incremento hecho 1996 ese salario ha subido siempre por encima de la inflación causada.

Los empresarios han debido lidiar en los últimos años con la revaluación del peso frente al dólar, que se ha traducido en un mayor costo de la mano de obra en términos internacionales, por lo que reclaman mantener la moderación en el incremento.

Pese al encarecimiento de la mano de obra, la productividad ha subido también significativamente al igual que las exportaciones, que han dejado de depender de la tasa de cambio, que por décadas fue el único aliciente.