BID asegura que A. Latina está mejor preparada para desaceleración de EE.UU

El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) , Luis Alberto Moreno, afirmó que América Latina y el Caribe están mejor preparados para afrontar la desaceleración de Estados Unidos y descartó que la crisis afecte por igual a toda la región.

"Nadie sabe con certeza qué consecuencias traerá esta coyuntura, pero estamos preparados más que nunca para enfrentarla", aseguró el titular del BID en la inauguración de la 49 Asamblea Anual del organismo multilateral en Miami Beach.

Hasta el momento las repercusiones han sido moderadas y el comportamiento de los bonos soberanos, los tipos de cambio y las bolsas de valores, indican que los mercados están reconociendo la fortaleza de la región, destacó.

Entre los indicativos de una región mejor preparada mencionó las reservas internacionales que ascienden a los 450.000 millones de dólares y, el ligero aumento del flujo de inversión extranjera a 95.000 millones de dólares en el 2007.

El sólido crecimiento económico a tasas del orden del 6 por ciento, Brasil que pasó de deudor a acreedor neto y Perú que obtuvo su grado de inversión, son otras señales de que la región ha avanzando en sus tareas de fortalecer la macroeconomía.

Sin embargo, advirtió que hay incertidumbre sobre lo qué sucederá con una desaceleración de Estados Unidos y recordó que la región apenas está entrando en la zona de turbulencia.

Para despejar algunas de las interrogantes, Moreno apuntó que América Latina ya no es un bloque monolítico por lo que la crisis no afectaría uniformemente.

"Es lógico que una desaceleración de Estados Unidos afecte a los países en mayor manera que están más integrados con la economía estadounidense y que reciben grandes flujos de remesas de ese país", precisó.

La heterogeneidad es también una "buena noticia" porque a mayor diversificación, hay menos riesgo, señaló.
"Al vivir tiempos de incertidumbre en la economía global debemos ser conscientes de que los riesgos podrían aumentar en los meses por venir, es entonces fundamental anticipar los problemas que se puedan derivar de una desaceleración global y estar preparados para hacerles frente", sugirió.

En ese sentido recomendó reforzar las políticas fiscales que en su opinión han sido insuficientes porque buena parte de los incrementos de los ingresos se volcaron a gastos corrientes.

"En una coyuntura de desaceleración los déficit podrían volver a aflorar y los Gobiernos verían reducidas sus opciones de política", alertó.