Colombia, preocupada porque TLC con EE.UU. se convirtió en carta electoral

El ministro de Comercio Exterior, Luis Guillermo Plata, lamentó que el tratado de libre comercio entre Colombia y Estados Unidos se haya convertido en un tema de la agenda electoral estadounidense y admitió que eso hace más complicado su aprobación.

Por su parte, voceros de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT) dijeron que cuentan con el rechazo del Legislativo en Washington al tratado porque su aprobación representaría "una tragedia" para los trabajadores colombianos.

El tratado, que el Congreso colombiano aprobó en septiembre de 2007, es rechazado por el Partido Demócrata, que tiene mayoría en las cámaras, así como los dos principales precandidatos presidenciales por ese partido, los senadores Barack Obama y Hillary Clinton, alegando, entre otras razones, que Colombia debe mejorar su récord en derechos humanos en temas como la protección a sindicalistas.

El tratado "es un tema en estos momentos de campaña y las cosas no han sido fáciles para Colombia", dijo el ministro Plata. "Son todas circunstancias que nos hacen la vida más complicada, pero son circunstancias que no controlamos", agregó.

Sobre esas circunstancias, como que el acuerdo se incluya en la agenda electoral, "actuamos sobre ellas haciendo un esfuerzo muy grande para divulgar la realidad de Colombia, para divulgar la importancia del TLC a ambos países", indicó.

Pero para Fabio Arias, vicepresidente de la CUT, que agrupa a 560.000 de los 860.000 trabajadores sindicalizados de Colombia, "si lo aprueben (el tratado) será una tragedia para nosotros".

"Oficialmente estamos en contra del TLC", dijo Arias en entrevista telefónica, indicando que aparte del tema de la protección a la vida de sindicalistas, la liberación comercial tendría efectos como la pérdida en un lapso de cinco años de 2,5 millones de empleos en el campo colombiano, específicamente en sectores como producción de maíz, pollos y huevos, mientras en el mismo período otro millón de trabajadores se vería sin trabajo en sectores de manufactura como el de fabricación de calzados y muebles.

La razón para la pérdida de esos empleos, explicó, es porque con el programa de desmonte arancelario, llevando las tarifas a cero, se facilitarían las importaciones de productos estadounidenses.

A la vez, los sindicatos han insistido en la necesidad de una mayor acción del Gobierno por proteger la vida de activistas.

La Casa Blanca presiona por conseguir la aprobación del acuerdo, contra la oposición mayoritaria demócrata en el congreso, que mantiene que el presidente Álvaro Uribe no ha hecho lo suficiente por controlar la violencia en contra de los sindicalistas.

Más de 700 sindicalistas han sido asesinados en Colombia desde el 2001, de acuerdo con cifras del gobierno. Aunque el número de asesinatos ha caído desde que Uribe asumió la presidencia en 2002 --a 26 el año pasado -- sólo un pequeño porcentaje de los casos ha sido resuelto.