Si Congreso de EE.UU. aplaza votación, TLC con Colombia quedaría en la cuerda floja

Si la propuesta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos de aplazar la votación del acuerdo comercial con Colombia prospera, se convertiría en un gran revés político para el presidente George Bush y pondría a pensar seriamente  al Gobierno Nacional en un plan B.

Desde Washington, la embajadora de Colombia ante la Casa Blanca, Carolina Barco, aseguró que la propuesta de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que será votada este jueves, es “un parar el reloj que traía el acuerdo, que buscaba definir su aprobación en 90 días y ahora los demócratas quieren dejar el acuerdo para más adelante y primero resolver la situación de empleo y de la economía de Estados Unidos”.

Si la moción de Pelosi prospera es casi seguro que el TLC entre los dos países sólo sea estudiado por el Legislativo de ese país después de las elecciones presidenciales de noviembre, cuando se enfrentaría con un panorama totalmente distinto y, de ser aprobado, su puesta en marcha se demoraría más de lo presupuestado.

 Barco explicó que Colombia seguirá trabajando en este tema como lo ha hecho hasta ahora y la única prioridad es encontrar una salida para poder avanzar en el acuerdo comercial  que “es de vital importancia para los dos países”.

“Queremos que prosperen las conversaciones entre republicanos y demócratas y entre el congreso y el legislativo norteamericano para que se apruebe el tratado que sería la confirmación del respeto y de la cooperación  que existe entre los dos países”, afirmó la embajadora.

Barco confía en que el buen ambiente para el TLC se “dé pronto” y “esperamos que el apoyo bipartidista para el acuerdo se vuelva a dar”.

¿Por qué aplazar la votación del TLC?

Si la votación en la Cámara de Representantes es a favor de la moción se eliminaría el plazo máximo obligatorio de 90 días legislativos para que ambas cámaras del Congreso voten el acuerdo comercial entre Colombia y Estados Unidos.

Los demócratas, entre ellos los aspirantes presidenciales Hillary Clinton y Barack Obama, se oponen al TLC y exigen del Gobierno colombiano acciones más contundentes para combatir la impunidad, el paramilitarismo y la violencia contra sindicalistas.

La intención del Gobierno de Bush, era forzar un voto del TLC, pero al hacerlo abrió otro frente de batalla con la jerarquía demócrata.
Pelosi explicó que a su partido no le quedaba más remedio que recurrir a esa opción ante la “incertidumbre económica” en EE.UU., la urgencia de responder primero a esas preocupaciones y la decisión de Bush de saltarse los protocolos de consultas con el Congreso sobre el cronograma para la votación del TLC.

“Estamos acá primero que todo para velar por las preocupaciones de las familias trabajadoras. Tomo esta acción con un respeto profundo del pueblo colombiano (...), pero el presidente tomó su acción y mañana tomaré la mía”, enfatizó.

La ley comercial de Estados Unidos exige que el Congreso apruebe o rechace los pactos comerciales sin hacerles cambios, pero también le da al Legislativo luz verde para cambiar las reglas.

Lo que se juega Pelosi

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos tiene más en juego de lo que se cree en la votación del TLC entre su país y Colombia.

Nancy Pelosi debe lograr que su partido, el Demócrata, no vote positivamente el acuerdo comercial pues de lo contrario sería un boicot a su liderazgo en esa colectividad.

En consecuencia, el aplazar la votación del TLC hasta después de las elecciones presidenciales de noviembre, le garantiza que la aprobación se dilate indefinidamente, pues en esa época el Legislativo no se dedicaría a estudiar proyectos, sino analizar cómo lo afectan los cambios en el Ejecutivo. Nunca en la historia del país norteamericano se  ha aprobado un TLC en dicha época y el de Colombia no sería el primero.

A esto se sumaría que si los demócratas llegan a la Casa Blanca, dicho acuerdo comercial se convertiría en la prioridad número 35 del nuevo gobierno y, en consecuencia, su puesta en marcha se postergaría no sólo meses sino años.

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