Barnes: cuando los políticos ingleses crean en Europa habrá vuelto la razón

El escritor británico Julian Barnes, que presenta en el festival Kosmopolis de Barcelona su última novela, "La única historia", dijo este jueves que "cuando los políticos ingleses crean en el proyecto europeo, entonces podremos pensar que ha vuelto la razón al país".

Su nueva novela, publicada en español por Anagrama, está protagonizada por Paul, un joven de 19 años que conoce a una mujer de 48, casada y con hijas, de la que se enamora; y el propio narrador ya advierte que no es un joven en brazos de una mujer madura, sino que ambos son inocentes.EFE

Un Barnes que se mostró "dispuesto a responder cualquier pregunta, sobre el Brexit, el fútbol o el clima", comenzó hablando de la situación política de su país: "No sé si realmente un estado debe dar esperanza a la gente, porque esa misión estaba antes en manos de los curas y tal vez los escritores, pero ahora depende de gente como Lionel Messi".

El escritor se preguntó "qué podría dar ahora mismo en el Reino Unido esta sensación de esperanza", porque piensa que "la idea de lo que está sucediendo es una aberración" y añadió: "Gran Bretaña es el país de Shakespeare y Churchill, pero también de Monty Phyton y 'Alicia en el país de las maravillas'. Se nos conoce como un país racional, pero a veces se nos va la cabeza y espero que podamos volver a una situación más racional".

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Sin embargo, Barnes dijo entender hasta cierto punto la lógica de la situación del Reino Unido, porque desde que Gran Bretaña ingresó en el entonces Mercado Común Europeo, la idea de Europa fue "más práctica, que no idealista, y nunca se habló de Europa como un proyecto idealista, emocional y moral en ese marco".

Y subrayó que no recuerda a ningún primer ministro británico desde Edward Heat que "haya tenido el valor de hablar de este proyecto europeo como algo fantástico y necesario; y cuando eso suceda entenderé que la normalidad ha vuelto al país".

Los gobiernos, añadió, no deben dar esperanza, pero desesperanza tampoco: "(David) Cameron se llenaba la boca de comentarios que eran emocionales, fue el primer ministro que nos llevó al embrollo en el que nos encontramos ahora, hablaba pero no hacía nada para mejorar ese bienestar emocional".

El trabajo de un escritor es "describir las cosas con la mayor verdad posible, y con la mayor calidad y belleza para que tenga un impacto emocional en la gente, pero si ha de ejercer de portavoz de la sociedad dependerá de su temperamento".

Barnes lucía hoy un pin de la Unión Europea en la solapa de su chaqueta, "una declaración de intenciones", confesó. "Pensar que el próximo año no podré mostrar mi pasaporte igual que ahora, como hice ayer en Barcelona o mañana en Alemania me produce mucha tristeza, porque siempre me he sentido muy europeo y muy inglés, no británico, que eso tiene implicaciones imperiales", afirmó.

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En "La única historia" vuelve el autor de "El loro de Flaubert" sobre una subtrama que ya se apuntó hace ocho años en su novela "El sentido de un final", y reflexiona sobre el amor, el dolor y la memoria a partir de los recuerdos de un amor de juventud del protagonista.

Su nueva novela, publicada en español por Anagrama, está protagonizada por Paul, un joven de 19 años que conoce a una mujer de 48, casada y con hijas, de la que se enamora; y el propio narrador ya advierte que no es un joven en brazos de una mujer madura, sino que ambos son inocentes.

El propio Barnes siente que la relación entre ambos dista también de otras parejas de joven con mujer madura conocidas de la literatura como las protagonistas de la novela "The Graduate", de Charles Webb, en la que se basó el filme del mismo título.

"La relación sexual y emocional de la que hablo yo es diferente, pues en 'El graduado' hay una mujer mayor sofisticada con conocimiento del mundo y que se une a un joven, mientras que en mi novela los dos personajes están en un plano de igualdad a pesar de la diferencia de edad. No es una mujer sofisticada y ambos son igual de inocentes".

Utilizar un narrador que cambia desde la tercera persona a la segunda o la primera fue una decisión deliberada para el autor, porque cuando habla del primer amor "se tenía que presentar en primera persona", y la tercera era la más adecuada para la tercera parte, cuando "miras con más perspectiva".

En la parte intermedia, Barnes se decantó por la segunda persona, que "abraza al lector y le hace partícipe de lo que viven los personajes".

De hecho, Barnes ya implica al lector desde la primera frase de la novela cuando pregunta "¿Preferirías amar más y sufrir más o amar menos y sufrir menos?", una pregunta que, como tantas otras, quiso dejar sin respuesta para cuando se publiquen sus memorias póstumas.

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Jose Oliva (EFE)

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