En el Teatro Colón

El creador de “Cecilia Valdés”

Cuando Gonzalo Roig Lobo realizaba sus estudios de música, tocaba en el cine y los teatros música popular. Es por esto que la zarzuela “Cecilia Valdés” refleja el sonido del interior de Cuba.

Gonzalo Roig es considerado uno de los mejores compositores cubanos. / Archivo particular

La Habana ha visto nacer a grandes artistas, en su mayoría músicos y compositores. En 1890 nació Gonzalo Roig Lobo, quien se convertiría en uno de los más grandes exponentes de su música por su manera de tocar el piano.

A los 13 años comenzó sus estudios musicales. No aprendió a tocar sólo un instrumento. Con la ayuda de sus mentores, Agustín Mullor, Vicente Álvarez y Gaspar Agüero Barreras, logró aprender violín y órgano, y empezar en la composición.

No esperó a que su carrera lo sostuviera económicamente en un futuro. Mientras realizaba sus estudios musicales interpretaba en salas de cine y teatros música popular. Así obtuvo la experiencia que lo llevó a dirigir compañías de zarzuelas y operetas.

En 1907 realizó su primera composición llamada La voz del infortunio, canción que estuvo adaptada para voz y piano. Gonzalo Roig es considerado como un compositor que demostraba en sus obras la esencia del pueblo. Su música se fue apropiando poco a poco de los elementos de la música popular hasta transformarlos en música de concierto. Así los géneros populares de la música cubana, como el bolero, la habanera, la criolla, la danza, el pregón, el danzón y la guaracha estuvieron en sus interpretaciones y composiciones. 

Con su canción Quiéreme mucho fue reconocido internacionalmente, llegando a ser traducida a varios idiomas, grabada por artistas de distintas partes del mundo y convirtiéndose en una de las canciones más escogidas para ser parte de la banda sonora en numerosos trabajos cinematográficos.

Enersto Lecuona, Rodrigo Prasts y Gonzalo Roig fueron conocidos por conformar la trilogía de la zarzuela cubana de la primera mitad del siglo XX. Asi mismo, Gonzalo Roing es considerado como una de las figuras de la música lírica cubana, realizando numerosas composiciones de música teatral que comprenden varias zarzuelas, entre las que se destacan títulos como El baratillero (1913), Las ventajas del Fotingo (1914), la comedia musical Las musas americanas (1914), A La Habana me voy (1916), El rey de la barra (1919), Los madrugadores (1931), Cecilia Valdés (1932), El clarín (1932), La hija del Sol (1933), La Habana de Noche (1936). Aunque todas sus composiciones fueron consideradas de gran importancia en el momento de su creación, la obra que logró mayor alcance y sigue trascendido a través de los años es Cecilia Valdés, una composición basada en la novela homónima del escritor costumbrista cubano del siglo XIX, Cirilo Villaverde.

Con Cecilia Valdés, Roig logró que Cuba trascendiera. En ella utilizó ritmos característicos de la música popular tradicional del país con estructuras de música clásica. La zarzuela Cecilia Valdés ha sido puesta en escena en múltiples ocasiones y entre sus más importantes intérpretes se encuentran Rita Montanert, Blanca Varela, Hortensia Coalla, Marta Pérez, Zoraida Marrero y Alina Sánchez.

Con su creación, Roig musicalizó los hechos que desde sus inicios estuvieron presentes en su obra, los hechos sociales, que estaban también expuestos en la novela de Cirilo Villaverde con la historia de una mulata y sus amoríos.

La zarzuela de Gonzalo Roig sobre el libreto costumbrista de Agustín Rodríguez y José Sánchez-Arcilla narra la dramática historia de una mulata, hija bastarda de un noble blanco y una joven negra, y de sus amoríos con su hermanastro. La historia tiene un perfume de telenovela por momentos, pero también la magia de un contexto cubano subyugante, poético y fascinante.

Esta composición es una de las zarzuelas cubanas más conocidas, siendo una comedia lírica en un solo acto. Como es usual en la novela romántica del siglo XIX, sus personajes están marcados por un destino trágico que transcurre en La Habana colonial de 1830.

Por todo esto, Gonzalo Roig Lobo se sitúa entre los compositores más destacados de la música cubana, no sólo por sus amplias creaciones, sino por impregnar en su música la esencia de la isla y la música popular que sigue trascendiendo en el tiempo.