Entre líneas

Garabato librería

Ya lleva cuatro años abierta, pero hasta hace poco me enteré de que existe Garabato, un espacio cultural en el municipio de Chía, donde además se venden libros para niños, jóvenes y adultos de editoriales que por lo general no se consiguen en las grandes cadenas.

Santiago Aguirre y Susana Jaramillo, en la entrada de "Garabato librería", un rincón para la cultura en Chía. Cortesía

No es raro que alguien desconozca estas iniciativas lejos de su zona de confort. De las 38 librerías que hacen parte de la Asociación Colombiana de Libreros Independientes (ACLI), 23 están en Bogotá: “vivimos en un país centralizado y la cultura no se escapa de este mal. Para hacer cultura hay que incomodarse, trasladarse, untarse, hay que salir de nuestros espacios”, me comentó Santiago Aguirre, quien junto con Susana Jaramillo tomaron el riesgo de abrir Garabato, la primera y, hasta ahora, única librería independiente en Chía.

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Poco a poco han ido haciendo amigos lectores que a su vez encuentran en este acogedor local sobre la Avenida Pradilla un epicentro para conocer a más amantes de los buenos libros y de paso tomarse un café. El proceso es lento. Incluso aún entran quienes preguntan si esta es una papelería, que ignoran que exista un lugar donde, sí, claro, se puede comprar libros, pero también ir a talleres, lanzamientos, charlas y recibir recomendaciones del librero casi como una receta ante cualquier mal.

Como el caso de un joven que se quedó mirando un día la vitrina de Garabato sin animarse a entrar. Cuando Aguirre le preguntó en qué estaba interesado, este le respondió que quería ser rapero y que para ser rapero sabía que lo mejor era leer poesía, pero que no tenía dinero para comprarla. El librero le preparó una colección de poesía y lo invitó para que leyera allí mismo cuando tuviera un rato libre. Así, el joven regresó varias veces. Quizá hasta compuso un rap, pero eso no lo sabemos.

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Para insistir en que las librerías son espacios culturales vitales para una sociedad, Santiago Aguirre menciona por ejemplo Léeme y Leeré en Yopal y Camino a Casa en Pasto: “curiosamente las dos librerías son dirigidas por mujeres que le han apostado a la promoción de la lectura como pilar de sus vidas. No solo sostienen el local, sino que hacen proyectos con las comunidades. En Yopal se han logrado alianzas con el sector privado del departamento para proyectos específicos y en Pasto es la librería la que organiza la Feria del Libro de Pasto”.

Un librero es, además de mago y detective, un gestor cultural. De ahí que un lugar tan pequeño tenga una gran personalidad. De Garabato es imposible salir con las manos vacías. Entendiendo las manos también como palmas que se estrechan.

>>El 23 de agosto se presenta en Garabato el libro “El Último Caso del Doctor Russi” de Javier Riveros y el 24 de agosto se hará un taller de ilustración con Dipacho. Más información en www.garabatolibreria.com

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JULIANA MUÑOZ TORO

Cultura

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