La agrupación se formó en Barcelona en 2003

Guitarra y chelo: un instrumento de diez cuerdas

Cecilia Palma (chelo) y Edwin Guevara (guitarra) son el Dúo Villa-Lobos, el primer proyecto colombiano en el que se fijó el prestigioso sello Naxos para realizar un registro discográfico.

El primer disco del Dúo Villa-Lobos, integrado por Cecilia Palma y Edwin Guevara, se grabó en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango. / Cortesía

Cuando los integrantes del Dúo Villa-Lobos tomaron la decisión de emprender un camino musical y colectivo, se encontraron con que los retos superaban, en número y en intencionalidades, a las certezas. El panorama era realmente complejo y esa situación particular hizo que la chelista Cecilia Palma y el guitarrista Edwin Guevara se llenaran de motivos para, de una vez, comenzar a resolver sus inquietudes desde los alcances de sus talentos.

La urgencia inicial consistía en establecer las bases sólidas para desarrollar el diálogo entre los dos instrumentos protagonistas y darle vida a un formato que, contrario a lo que pudiera pensarse, no tenía tantos antecedentes sonoros. En Barcelona, Guevara hacía parte de un trío en el que una soprano se encargaba de multiplicar las posibilidades de expansión. Al quedarse el guitarrista sin la voz humana y sin su cómplice del chelo, invitó a una venezolana, en aquel entonces integrante de la Orquesta Simón Bolívar de Caracas, para que lo secundara en las ideas.

Ya como chelo y guitarra, Cecilia Palma y Edwin Guevara tuvieron un nuevo derrotero y era hacer que este dueto instrumental dejara la levedad de los matrimonios y demás actividades sociales para transformarse en una propuesta profunda en el ámbito de la música de cámara.

La exploración del material fue todavía más difícil, y cuando empezaron el análisis de las obras se sorprendieron al encontrar solamente cuatro piezas originales dedicadas a la conversación genuina entre el chelo y la guitarra. Otra meta, por supuesto, surgió de inmediato ante ellos y era estimular la generación de partituras para esta comunión singular de instrumentos de cuerda.

El estudio duró muchos años y los ensayos también se extendieron de manera generosa para lograr lo que esta pareja quería conseguir: hacer que guitarra y chelo, en las manos de sus virtuosos ejecutantes, sonaran como un solo instrumento de diez cuerdas. La tarea estaba hecha y apareció en el camino el sello discográfico Naxos, uno de los más determinantes en la escena de la música académica, para facilitar el tránsito de esta unión a la inmortalidad.

“Era la primera grabación para Naxos de un proyecto colombiano. Nosotros dos abrimos la serie de chelo y guitarra para el sello y eso implicaba que nos tocaba luchar en contra de muchas incredulidades”, cuenta Edwin Guevara.

Para que pudiera aparecer el disco Music for Cello and Guitar, del Dúo Villa-Lobos, a sus integrantes les tocó enviar más de cien análisis que confirmaban la seriedad del repertorio musical para los dos instrumentos. Después tenían la obligación de cumplir con las condiciones técnicas de la grabación, aspecto en el que Naxos es muy exigente. Por fortuna, contaron con la atmósfera de la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango, en Bogotá, para llevar a cabo tanto la grabación como el lanzamiento oficial del disco, en el que aparecen creaciones de Jaime M. Zenamon (1953), Dušan Bogdanovic (1955), Atanas Ourkouzounov (1970) y del mismo Edwin Guevara (1977).

“El lanzamiento fue mágico, porque sentimos que era el punto final de una etapa muy larga y enriquecedora. Había un compromiso total porque se trataba de cerrar quince años de trabajo intenso y quisimos hacerle un homenaje al lugar en el que se gestó el disco”, cuenta el guitarrista, que actualmente reparte su tiempo en el desarrollo de actividades artísticas como la composición, los arreglos y la labor docente.

Cecilia Palma, por su parte, es chelista de la Orquesta Filarmónica de Bogotá y también trabaja en el Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia. Por las actividades de ambos integrantes, los ensayos del Dúo Villa-Lobos se realizan los domingos, día en el que se concentran en la exploración de nuevo material para seguir ampliando el diálogo entre estos dos cómplices, que en manos del dueto suenan como un instrumento de diez cuerdas.