Tras la partida

La Factoría L’explose: un templo para la danza

Con la última creación del director y coreógrafo Tino Fernández, “Visceral”, La Factoría inicia desde esta semana su programación 2020, ahora bajo la dirección de la dramaturga Juliana Reyes.

“Visceral” fue la última creación del director y coreógrafo Tino Fernández. Cortesía: Milena Rodríguez

“El arte está ligado a la persona que lo interpreta”, era una de las premisas de creación de Tino Fernández, bailarín, director, coreógrafo y figura de la danza en Colombia, quien falleció el pasado viernes 17 de enero en Bogotá, tras una complicación médica por cáncer linfático. Su último montaje, Visceral, da cuenta de su particular forma de creación, donde llevaba al límite el talento de cada uno de sus intérpretes. Una pieza de danza contemporánea que explora las pulsiones vitales que nos hacen humanos y que, a partir del talento de su creador, se transformaron en bellas y precisas coreografías.

Su muerte, inesperada y lamentada por amigos, familiares, bailarines, actores, gestores, artistas y el público en general, que por más de treinta años siguieron de cerca una carrera cargada de piezas únicas y transgresoras, donde la danza fue la punta del iceberg del flujo emocional y el movimiento, la excusa para hablar de las complejidades humanas, ahora brindan su apoyo a su compañera de aventura, la dramaturga Juliana Reyes, quien asume la dirección de la Fundación L’explose, de donde se desprende la compañía de danza con el mismo nombre y el espacio escénico La Factoría.

Fernández, español de nacimiento y colombiano por elección, fundo L’explose en 1991 en París (Francia), pero fue en Colombia donde consolidó su trabajo artístico. Conoció a Reyes en los pasillos de la Casa del Teatro Nacional en 1999, fecha desde la cual no se habían separado, una relación que trascendió lo escénico para convertirse en una amistad honesta y creativa que los definiría como artistas y personas, de donde surgieron más de treinta producciones. Juliana nos habla de los principales retos para mantener viva su memoria.

Si tuviera que definir el estilo dancístico de Tino, ¿cuál sería?

A Tino no le gustaba que lo definieran en un estilo, era un hombre para el cual el riesgo era fundamental. Siempre buscaba no repetirse, en las creaciones había una elegancia particular, una sutileza, un minimalismo de recursos, ir a lo esencial, a la sencillez, pero siempre desde la búsqueda de la novedad.

¿Cuál es el principal legado de Tino?

Cuando uno piensa en L’explose, piensa en personas, en los bailarines, el principal legado de Tino son las personas que tocó con su manera de asumir la danza y la vida. Él lograba fácilmente que la gente lo amara y tenía un ojo mágico para ver lo mejor de cada uno y ponerlo en valor, era un ser supremamente intuitivo. Nosotros teníamos una forma de creación muy cercana al teatro, a la performance, donde la particularidad del intérprete es esencial. Tino era fiel a su deseo de mantener una compañía, un equipo de bailarines, con los que se pudiera crecer y ahondar en cada creación, construimos una familia donde el amor era mutuo. Él soñaba con sus bailarines, era de amores profundos, su legado está en ellos.

¿Y la Factoría?

También son muy importantes sus creaciones, obras que están vivas, que siguen girando, que se siguen presentando en diferentes escenarios; luego está La Factoría como centro de creación contemporáneo que cuenta con un programa de formación permanente. Un espacio para la danza, no solo para la presentación de espectáculos, para crear, para hacer intercambios, un centro cultural donde la danza es la protagonista.

¿Cómo piensa seguir adelante con esta labor?

Todas esas construcciones las hicimos juntos. Evidentemente, me quedé sin la mitad de mi alma, pero su creación, sus ideas están en mí, están enraizadas. Mantenerlas vivas y seguir adelante es mi tarea. La programación que tendremos en La Factoría durante este primer semestre la teníamos preparada desde el año pasado y sigue en pie, iniciamos con Visceral, que fue su última creación, en medio del dolor que se empezaba a manifestar por la enfermedad; también estará el remontaje de EnOtraParte, que hicimos en el marco del Seminario Cuerpo y Escena (2019), además habrá varias obras de danza contemporánea, folclórica y algunas creaciones teatrales como el estreno de Adela Donadío, para Tino tener en su casa a sus amigos era muy importante.

La idea también es llevar a escena Estela, una nueva creación que ya teníamos planeada para este año. Espero seguir adelante a partir de lo que habíamos hablando y con el apoyo coreográfico de Ángela Bello, bailarina de la compañía. Y, por supuesto, seguir presentando sus obras.

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2020-01-23T20:06:09-05:00

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Argenis Leal @TeatroenBta

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La Factoría L’explose: un templo para la danza

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