Llega a Colombia un virus tropical

Este filme animado es dirigido por Santiago Caicedo, producido por Carolina Barrera y surgió de un libro de Powerpaola.

Llega a Colombia un virus tropical
Una de las imágenes de la película "Virus tropical". / Cortesía

La mamá de Paola Gaviria tiene superpoderes. Es vidente y lee muy bien el dominó. De chiquita, Paola le dijo que quería ser como ella, y en efecto lo logró. Hoy, más que por su nombre de pila la reconocen por su nombre artístico, Powerpaola, y por tener el poder de crear con sus ilustraciones universos de tinta y papel que, además de habitar sus libros, ahora son parte de la historia del cine colombiano.

Virus tropical es una película animada dirigida por Santiago Caicedo y producida por Carolina Barrera, ambos colombianos, quienes encabezan el equipo que se aventuró durante cinco años a la realización de este largometraje que se estrena el jueves 17 de mayo.

La historia del largometraje es adaptada por el guionista Enrique Lozano de la novela gráfica de Powerpaola, en la que se narra desde una perspectiva autobiográfica su infancia y adolescencia, las cuales vivió entre Quito y Cali durante la década de los 80 y los 90, junto con su familia, que es el eje principal de la historia. El relato es sencillo y esa es su riqueza.

Algunos asistentes que pudieron ver la película en la última versión del Festival Internacional de Cine de Cartagena comentaron que les pareció simple, un relato común. Lo que parece una crítica termina siendo una reafirmación del propósito de Powerpaola, quien pretendía contar la realidad de su familia, una familia colombiana de clase media. Esa realidad, aunque es muy íntima, se conecta con el espectador y sus vivencias. “Nunca imaginé que el libro, que está contado desde una instancia muy personal (…) para mostrar las situaciones por las que todos de alguna u otra manera transitamos, al ser publicado tendría tanta repercusión”, afirma la autora.

Esta historia no narra lo extraordinario sino lo cotidiano a través de un guion sencillo, con una estructura narrativa lineal que nos cuenta desde el nacimiento de Powerpaola hasta el momento en el que se independiza de su familia. La fuerza y la riqueza del relato radican en la potencia con la que cada personaje se configura dentro de este universo.

Aunque la protagonista de la historia es Paola, la hija menor, el desarrollo de la narración no radica en las decisiones de un solo personaje, pues cada uno tiene una fuerza tal que hace que, en diferentes momentos, la historia familiar se quiebre debido a que cada uno se muestra en una constante lucha interna entre lo que quiere ser y lo que se espera de él.

Por eso en la historia no sólo vemos la iniciación y aprendizajes de la protagonista sino de sus hermanas y padres. Es así como nos encontramos con un padre que dejó el sacerdocio para conformar una familia, pero a quien la decisión aún le pesa, y a una madre que debía mantener económicamente el hogar mientras lidiaba con las rebeldías y decisiones de cada una de sus tres hijas y con sus propias cargas.

También cada una de las tres hijas vive su propia exploración. Claudia se rebela y toma decisiones que la distancian de la familia. Pero, como explica Powerpaola, es su rebeldía la que abre el camino para sus hermanas menores. Patricia, por el contrario, es muy racional y determinada, y gracias a su decisión de estudiar en Colombia la vida de la familia se traslada a Cali, en donde Paola vive una adolescencia vibrante y empieza a perfilarse artísticamente, mientras se cuestiona por los cambios que trajo la mudanza de Quito a Cali, su sexualidad, las drogas, la familia… Cada personaje habita sus dilemas, mientras Paola vive los propios en cada etapa.

En el universo de Virus tropical predomina lo femenino y la protagonista se moldea a través de su madre, sus hermanas e incluso de Chavela, quien es la persona que ayuda con los oficios del hogar. La película muestra cómo es crecer rodeada de mujeres que en simultáneo exploran su identidad y que transitan por los diferentes roles y maneras en las que una mujer asume la vida. De esta manera, Virus tropical nos permite ver diferentes perspectivas de ser mujer, alejándose de una única representación. En el relato vemos mujeres que son madres, pero no inmaculadas sino humanas, que en ocasiones no saben cómo abordar la maternidad. Mujeres que viven su sexualidad, que la piensan y cuestionan y que la comparten entre ellas. Y mujeres, como Chavela, cuyo oficio no se limita a la limpieza del hogar sino a las labores del cuidado de los vínculos de la familia.

En Colombia, decidir realizar y contar una historia que se enmarca en el género del coming of age* es un riesgo que implica una apuesta muy grande, porque, aunque en nuestra cinematografía tenemos historias protagonizadas por jóvenes y que narran sus vivencias, son pocas las que, como Virus tropical, se dedican exclusivamente y al margen de los temas políticos —eso sí, sin desconocer el contexto histórico y sociocultural—, a contar la historia de cómo un personaje hace el tránsito de la infancia a la adultez y los cuestionamientos propios de crecer.

Además de la temática, otro riesgo que tomaron los realizadores fue llevar al cine los trazos fuertes e ilustraciones transgresoras de Powerpaola y contar su historia en un país en el cual el público no está acostumbrado a ver películas animadas para adolescentes y adultos. Eso sin contar con las dificultades de hacer animación en Colombia, convencional y en 3D, porque cuentan con ambas versiones. Pero cuando se quiere contagiar un virus, los realizadores deben tomar riesgos y el público dejarse contaminar por nuevas historias que refresquen y enriquezcan la cinematografía nacional.
* Género literario y cinematográfico que narra las vivencias del personaje durante su crecimiento.

 

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