Grabará un álbum con composiciones propias

Martin Stadfeld: el pianista que se enamoró de Bach

El alemán Martin Stadfeld toca el piano desde los seis años y a los nueve dio su primer concierto. Ha sido galardonado como uno de los mejores intérpretes de Bach y tiene dos premios Echo en su atelier.

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Martin Stadfeld, de 37 años, vive en el oeste de Alemania. Acostumbra vestir colores oscuros para sus conciertos, que acentúan su tez casi blanca. Alto y delgado, su espalda es erguida como un árbol y sólo la arquea mientras toca. Sigue el ritmo de las notas con el cuello y los hombros, moviéndolos de un lado a otro y encogiéndolos en los momentos de sus piezas que transmiten ansiedad, suspenso y tensión.

Sus manos saltan entre las teclas. Ágilmente alcanzan notas lejanas que se hacen más fuertes cuando presiona los pedales con sus pies. Lleva 31 años tocando, 27 de ellos dando conciertos, experiencia que lo llevó a ser el primer alemán en ganar la Competencia Internacional Johann Sebastian Bach y a tener dos premios Echo a la Música Clásica, en 2004 y 2005, en las categorías de artista joven del año y grabación solista del año.

Stadfeld llegó al piano a los seis años. En Alemania, sus padres, aunque no eran músicos, lo invitaron a tocar un instrumento y él eligió el teclado. No había un piano en su casa, por lo que tuvo que sacarles el mayor provecho a sus primeras clases para practicar. Sus manos eran cada vez más ágiles. Un do, un re, tocaba toda la escala pasando por un imponente fa sostenido hasta llegar al si. Una y otra vez, hasta que ya sus dedos identificaban todas las notas del piano. “Me enamoré de una pieza y sentí el deseo de compartirla. Dar amor e inspiración a través de mi música es lo que me invita a seguir adelante”.

Ofreció su primer concierto a los nueve a años y a los 14 entró a la Universidad de Música y Artes de Fráncfort.

Johann Sebastian Bach (1685-1750) fue el autor de una de las primeras piezas que tocó. Desde pequeño, uno de sus profesores le inculcó el gusto por este músico alemán del siglo XVIII. “Ha sido el compositor más importante para mí, tiene música muy humana”. Está claro. Stadfeld ha grabado nueve trabajamos musicales dedicados a Bach, unos cuantos a Mozart y otros a un registro variado de compositores clásicos, como Franz Schubert (1797-1828) y Robert Schumann (1810-1856).

Así como comenzó en la música desde niño, espera que otros jóvenes alemanes se aproximen, no sólo a ésta sino a otras artes. Uno de sus pasatiempos, y quizá parte de su compromiso con la música, es visitar las escuelas para tocar piezas de Bach a los estudiantes, contarles sobre la vida de este compositor y acercarlos a la música clásica que, para su pesar, ya no hace parte del repertorio que ellos tienen más a la mano. En el teatro de un colegio o un salón de clase toca a Bach en el órgano que le pongan. Sus manos han conquistado instrumentos en Francia, Estados Unidos, Japón y otros escenarios más durante sus conciertos. Entonces, tocar frente a un pequeño y joven público se convierte en todo un reto que decide asumir de la manera más contundente.

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) es el segundo compositor de su inspiración. Grabó su interpretación de la fantasía de Mozart, su manera de mostrar las influencias que el austríaco tuvo de Bach en lo que él llama “una pieza personal e introvertida”.

Hace parte de Sony Classical y, aunque durante su carrera ha sido reconocido por las interpretaciones de Bach y Mozart, pronto grabará un disco con sus propias creaciones. Llegará la primavera en su país y él, el alemán que se enamoró de las piezas de Bach a los seis años, se sumará a la lista de compositores con los que espera seguir acercando la música clásica a la gente.