Diego, Lucas y Daniel integran el colectivo

Palos y Cuerdas: una agrupación de música andina

Esta agrupación se creó en la década del 90. Su trayectoria musical ha posicionado de tal manera a sus integrantes que su estilo ha sido aplaudido en escenarios de Francia, Inglaterra, Ecuador y Holanda.

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Acostumbrados a los sonidos musicales que representan el interior del país, los hermanos Saboya de la ciudad de Tunja buscaron que la música que habían escuchado varias generaciones no se perdiera. Diego, Lucas y Daniel, desde pequeños, soñaron con seguir viajando en el tiempo por medio de aquella música que los hacía recordar y amar tanto su país, y se propusieron seguir consolidando algunas de esas creaciones que ya habían tenido eco en otras latitudes.

Sin buscarlo se fueron especializando en los sonidos de la música clásica, pues de pequeños empezaron estudiando en la Escuela Superior de Música de Tunja. Gracias a que en su familia siempre hubo un interés por la cultura del país, estuvieron permeados por la música tradicional de Colombia, escuchando referentes de tríos como los hermanos Hernández, el trío Joyel, el trío Morales Pino y el trío instrumental de Medellín. Así, en 1995 crearon Palos y Cuerdas, una agrupación que tiene como base tres instrumentos: tiple, bandola y guitarra.

Diego es el bandolista de la agrupación y ha sido declarado como mejor intérprete de su instrumento en festivales importantes de Música Andina Colombiana. En 2007, recibió el premio Diego Estrada al mejor bandolista del Festival Mono Núñez en Ginebra, Valle, y en 1997 fue declarado como mejor bandolista en el Festival Nacional del Pasillo en Aguadas, Caldas.

Al lado de Diego está su hermano Lucas, el tiplista, quien es considerado como uno de los más destacados en la interpretación de su instrumento, y él ha desarrollado importantes proyectos junto a artistas como Mike Marshall, de Estados Unidos; Caterina Lichtenberg de Alemania; Alexis Cárdenas, C4 Trío y Gustavo Colina de Venezuela; Edwin Colón Zayas de Puerto Rico; y Fernando León, Germán Darío Pérez, Fabián Forero y Antonio Arnedo de Colombia.

Por su parte Daniel, el guitarrista, recibió el premio “Marino Gómez Estrada” al mejor guitarrista en el Festival Nacional del Pasillo Colombiano 1999; fue el Ganador del premio al mejor guitarrista en el Festival Mono Núñez 2008, ganador de la beca de creación en interpretación grupal del Ministerio de Cultura de Colombia año 2002. Además, fue el ganador del premio de obra inédita instrumental en el Concurso Nacional de Música Colombiana de Cajicá en 2013.

Cada uno de los integrantes de Palos y Cuerdas han dedicado gran parte de su vida a la especialización de sus instrumentos y a su enseñanza. Ellos no sólo han dictado clases magistrales para universidades y escuelas, sino que han creado sus propias composiciones para la misma agrupación.

Durante dos décadas, Palos y Cuerdas ha estado convirtiendo la música tradicional de Colombia en una de las mejores representaciones artísticas y culturales que deslumbran a las personas en otros países. Basta con que alguno de ellos toque su instrumento para que las personas que están escuchando la interpretación, viajen hasta el interior de sus emociones o busquen alcanzar la paz que proponen estos tres artistas cuando están sobre el escenario.

Dos de las producciones discográficas de la agrupación han sido premiadas por el Ministerio de Cultura, siendo merecedores de la beca de creación de la entidad. Su música ha trascendido a lo largo de su carrera para convertirse en una agrupación que tiene en sus ritmos matices de jazz, música clásica y música tradicional de Colombia. Esto los ha hecho merecedores, además de una gran fanaticada, de grandes invitaciones a nivel del mundo.

Países como Inglaterra, Brasil, Francia, Chile, Ecuador, Venezuela, Argentina, Holanda, entre otros, han contado con la presentación de la agrupación, que como es de esperarse, deja al país en lo más alto. Ahora, para el 2018, la agrupación tendrá el lanzamiento de uno de los discos que grabaron en vivo hace varios años en Ámsterdam, harán un concierto con la Orquesta Sinfónica de Colombia en el que cada uno de los instrumentos serán solistas, y harán el lanzamiento de varios de los discos que cada uno ha hecho por aparte con sus instrumentos.

La agrupación no entra en el dicho popular de que “nadie es profeta en su propia tierra”, pues ellos, por fortuna, han contado con la acogida del público colombiano y empezarán el año con uno de los conciertos más importantes para el país como es el de música clásica de Cartagena. Uno de los deseos más grandes para la agrupación es que la música, en especial la que mantiene y conserva las raíces de cada país, se siga escuchando en todas las partes del mundo.