“Señorita María, la falda de la montaña”

Visibilizar al transgénero en la gran pantalla

En su recorrido por festivales nacionales e internacionales obtuvo el premio al mejor director en el Festival de Cine de Cartagena y el Zonta Club al mejor director de la Semaine de la Critique del Festival Internacional de Cine de Locarno.

María Luisa Fuentes es la protagonista del documental de Rubén Mendoza. / Cortesía

Con la firme convicción de creer en los rebeldes, los marginales y en la gente que se ha graduado del dolor, Rubén Mendoza se planteó contar la historia de María Luisa Fuentes Burgos, quien vive en las montañas de Boavita (Boyacá) y aunque nació niño se sentía mujer: “Desde siempre esa mujer, que vivía en el pueblo donde nació mi papá, me llamó la atención. Pensé que era muy valiente y más en un contexto tan católico”. En el año 2011, después de una beca de escritura que recibió en Cannes, el realizador decidió ir al pueblo para contar la historia, proyecto que le tomó seis años.

Señorita María, la falda de la montaña es un documental que muestra el otro lado del transexual, más allá de los típicos clichés de la peluquera y la prostituta. El espectador, independientemente de sus posturas ideológicas, religiosas o sexuales, sentirá empatía por María, entenderá lo difícil que es para un ser humano estar preso en un cuerpo que no corresponde a sus pensamientos y que aún falta mucho para que la sociedad reconozca los derechos del transgénero, una de las comunidades LGTBI más vulneradas en Colombia y también en la región.

Siguiendo la premisa de que la rebeldía es una posición política y la única manera de enfrentar hoy a la sociedad, Mendoza afirma: “Yo no me siento un denunciante o un transformador, me siento un retratista. Si la película me transforma a mí, ya es suficiente. No creo que el arte transforme el mundo, pero si puede transformar el mundo de uno o a quien está retratando. Con esta película, la gente homofóbica que hace su cola para verla sale totalmente transformada por el dolor de la señorita María”.

En los últimos meses también se han presentado en los festivales internacionales otras producciones cinematográficas latinoamericanas que tocan el tema transgénero, pero en este caso desde la ficción. Nos referimos a Tamara (2016), de la cineasta venezolana Elia K. Schneider, inspirada en la vida de la primera diputada latinoamericana Tamara Adrián, y Una mujer fantástica (2017), del realizador chileno Sebastián Leilo, cinta que busca alcanzar una nominación al premio Óscar en la categoría de mejor película de habla no inglesa y en los Goya como mejor película iberoamericana.

Sencillamente, Señorita María, la falda de la montaña es un documental intimista, humano y transformador, que marca un precedente en el cine colombiano por su polémico tema y que reaviva la importancia de historias que hagan pensar al público frente a la gran pantalla.

 

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