Las armas se convertirán en tres monumentos

Luego de cumplir con requisitos técnicos, registro, identificación, monitoreo y verificación de la tenencia, recolección, almacenamiento, extracción y disposición final, serán fundidas para rendir homenajes a la paz.

Uno de los temas más álgidos en la mesa de negociación de La Habana era el mecanismo para dejar las armas. Las Farc tenían claro que no iba entregar las armas a quien fue su enemigo en el conflicto, es claro que eso tiene una connotación de rendición. Se hablaba de guardarlas a un tercero. Finalmente la decisión, según acordaron las partes, será fundirlas para la construcción de tres monumentos.

En cuanto al proceso para la dejación de armas, las partes acordaron que se desarrollará en dos tiempos, denominados Control de Armamento y Dejación de las armas, que integran los siguientes procedimientos técnicos: registro, identificación, monitoreo y verificación de la tenencia, recolección, almacenamiento, extracción y disposición final.

Esto no se hará de forma inmediata, pues requiere del transporte del armamento a las zonas, la destrucción del armamento inestable, recolección y almacenamiento en contenedores de manera secuencial según el cronograma acordado para el fin del conflicto.

Por su parte, las Farc quedan obligadas a contribuir en la limpieza y descontaminación de los territorios afectados por minas antipersonal (MAP), artefactos explosivos improvisados (AEI), y municiones sin explotar (MUSE) o restos explosivos de guerra (REG) en general.

Para garantizar el control efectivo del armamento en cada zona se determinará un solo punto de almacenamiento, dentro de uno de los campamentos, en donde estarán ubicados los contenedores bajo el monitoreo y verificación permanente del Componente Internacional del Mecanismo de Monitoreo y Verificación.

Recibido el armamento, a más tardar seis meses después de la firma de al paz, finalizará el proceso de extracción de las armas por parte de Naciones Unidas y se dará por terminado el funcionamiento de las zonas de concentración.

Este no es un asunto de poca monta, se trata del mecanismo acordado para silenciar los fusiles, rendir un homenaje de memoria por la paz, y de lograr por fin que las Farc dejen las balas de lado y caminen hacia la participación en política.