Arrancó segunda ronda por la paz

La guerrilla realizó un nuevo pronunciamiento, previo a su entrada al recinto donde se llevan a cabo los diálogos.

Tras cinco días de receso, los delegados del gobierno del presidente Santos y de las Farc retomaron ayer en La Habana (Cuba) las negociaciones en busca de un acuerdo para ponerle fin al conflicto armado en el país, esta vez teniendo como telón de fondo las encontradas declaraciones de algunos miembros de la guerrilla sobre personas secuestradas en su poder, la fecha de noviembre de 2013 como plazo establecido por el mismo jefe de Estado para que proceso tenga, ojalá, un final feliz y la ofensiva de las Fuerzas Militares en varias regiones del país, que ha dejado un saldo de más de 20 insurgentes muertos.

Y como se ha vuelto habitual, la guerrilla realizó un nuevo pronunciamiento, previo a su entrada al recinto donde se llevan a cabo los diálogos, esta vez para hacerle un llamado a la sociedad civil a que se movilice para participar en el proceso: “La paz no podrá ser el resultado de un diálogo alejado del pueblo de Colombia, de una decisión de las alturas, de imposiciones unilaterales. El país entero tiene que movilizarse a exigir su participación decisoria en el proceso de paz”, manifestó Marco León Calarcá, leyendo un comunicado firmado por el Estado Mayor Central de la organización guerrillera.

En el mismo, las Farc expresan que la mesa de diálogo es el punto de encuentro de dos maneras de ver la problemática nacional y de plantear su resolución: “De un lado está la óptica del Gobierno, que defiende las clases pudientes y la inmovilidad del orden vigente. Del otro, la propuesta de la insurgencia, construida desde la visión de los sectores populares que urgen y claman por cambios. Nos parece normal que en un comienzo las posiciones se presenten lejanas”.

Para la guerrilla, “el esfuerzo consiste en poner a prueba el arte de ensartar perlas, como definía John Agudelo Ríos al oficio de acercar posiciones, flexibilizar y construir salidas satisfactorias para las dos partes. Nuestro empeño apunta a que las voces de todos los colombianos resulten bienvenidas en el proceso de conversaciones. Sólo así, creemos, puede crearse una paz duradera”.

Manteniendo la postura mostrada desde un comienzo, los voceros del Gobierno no se pronunciaron sobre este nuevo comunicado de las Farc. Incluso, ayer los medios de comunicación ni siquiera pudieron tomar imágenes de la llegada del equipo negociador al Palacio de Convenciones de La Habana, pues su ingreso al edificio se hizo por un lugar distinto al habitual.

 

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