Así reaccionaron familiares y otros sectores

Familiares de las personas secuestradas, diversos sectores políticos
colombianos y la comunidad internacional reaccionaron con optimismo
ante la propuesta del presidente, Álvaro Uribe, de autorizar una zona
de encuentro para hablar de acuerdo humanitario con las Farc.<br />

Astrid Betancourt, hermana de la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt, dijo sentirse muy contenta con la propuesta y quedó a la espera de una respuesta positiva por parte del grupo insurgente. Su madre, Yolanda Pulecio, reaccionó de forma moderra. “Podemos ver un gesto positivo del Presidente...No quiero ser escéptica, quiero ser positiva”, sostuvo.

"Era lo que estábamos esperando... ahora lo veo más cerca", aseguró por su lado y entre lágrimas Clara de Rojas, madre de Clara Rojas, secuestrada el 23 de febrero del 2002 junto a Íngrid Betancourt y quien tuvo un hijo en cautiverio..

“Lo que espero es que también las Farc nos den este regalito de Navidad de aceptar positivamente esta visión de la zona de encuentro, para empezar a diseñarla de una manera muy rápida y clara”, afirmó el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Augusto Castro.

El presidente de la Conferencia Episcopal dijo que está por definirse quiénes serán las personas de la Conferencia, de la Comisión de Conciliación Nacional y de la Comisión de Paz del Episcopado, quienes participarán en la iniciativa. “Lo importante es que logremos encontrarnos con las Farc, diseñar esto y con las condiciones que el Presidente dio”, subrayó.

Por su parte, el ex ministro Álvaro Leyva Durán, uno de los más afines a las Farc y quien ha trabajado en varias ocasiones en alternativas que permitan la liberación de los secuestrados, aseguró que esa propuesta es muy significativa para destrabar el proceso. "Me dio gusto sin yo pedírselo", aseguró.

De igual forma, el ex presidente Ernesto Samper recordó que la fórmula del despeje, en este caso denominada zona de encuentro, es la mejor para la liberación de los secuestrados. “Lo hice en mi Gobierno (1994-1998). Yo despejé una zona en Cartagena del Chairá, durante 60 días exactamente, para concretar la entrega de 62 soldados y policías que habían sido tomados prisioneros por las Farc”, afirmó.

Samper admitió que una medida de ese tipo supone riegos, pero sostuvo que “en política hay que medir las alternativas, y la alternativa a no hacerlo es dejar que estas personas mueran en las selvas de Colombia”. El ex Jefe de Estado también aplaudió el eco internacional que le ha hecho al tema el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy.

“Es un llamado tan emocionado y convincente, como convincente fue la carta de la señora (Íngrid) Betancourt dirigida a su madre, en la cual prácticamente se declara derrotada en sus posibilidades de libertad”, concluyó.

Otro ex mandatario, Andrés Pastrana, aplaudió la decisión del presidente Uribe. “La verdad que no me la esperaba”, aseguró el ex Jefe de Estado, al recordar que ahora lo que se debe hacer “es trabajar” y evitar caer en discusiones sobre si son 150 o 200 kilómetros o qué nombre se le da a esa zona. “Lo importante es sacarlos” a los rehenes, dijo.

Una posición similitar tuvo el Polo Democrático Alternativo, el más férreo opositor del Gobierno, que en esta oportunidad apoyó la decisión del Jefe de Estado. De acuerdo con su presidente, Carlos Gaviria, el paso tomado por el mandatario es muy bueno y habrá que rodearlo en su intención de liberar a los secuestrados. Entre tanto, el senador de esa colectividad Gustavo Petro manifestó su preocupación en que las partes le pongan "peros" al proceso, aunque aplaudió la decisión del gobernante.

En Brasil también se pronunció ese gobierno. “Brasil está totalmente dispuesto a ayudar en lo que sea posible, dentro del respeto a la soberanía de Colombia y en cooperación con el Gobierno colombiano”, sostuvo en rueda de prensa el portavoz del mandatario Luis Inácio Lula da Silva, Marcelo Baumbach.

Ahora bien, para el analista César Restrepo, de la Fundación Seguridad y Democracia, Uribe hizo la propuesta porque “está sintiendo enorme presión de la comunidad internacional, está tratando de mostrar que no es él quien mantiene a estos rehenes en cautiverio”.

En medio de las reacciones, hubo una pregunta, que es la misma que se hace todo el país. Jo Rosano, madre de Marc Gonsalves, uno de los tres estadounidenses secuestrados por las Farc el 13 de febrero de 2003, dijo en conversación telefónica desde su residencia en Estados Unidos que “Uribe puede ofrecer todas estas cosas, pero ¿será que las Farc responden?”.