CIDH, preocupada por proceso de desmovilización de 'paras'

El presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Paolo Carozza, aseguró que le inquietan además las amenazas que existen en el país en contra de los líderes sociales.

El capítulo cuatro del informe, que se refiere a los países que necesitan mejorar el cumplimiento de los derechos humanos, están incluidos Colombia, Cuba, Haití y Venezuela.

El informe anual que presentó Carozza a los 34 Estados miembros recoge los avances y retrocesos registrados durante 2007 por los países latinoamericanos en materia de derechos humanos.

El documento presentado por este organismo afirma que a largo plazo la salud y la supervivencia del sistema regional de derechos humanos están en juego ante la escasez de recursos de los que dispone ese organismo para cumplir con sus tareas.

En su intervención en el marco de la XXXVIII Asamblea General de la OEA, Carozza dijo que la comisión "simplemente no puede seguir respondiendo a las crecientes exigencias de que es objeto sin una acción decidida de los Estados miembros para resolver esta grave escasez de recursos".

El funcionario, quien presentó a la Asamblea el informe anual de la comisión, explicó que la credibilidad y efectividad del sistema interamericano de derechos humanos generan exigencias que crecen en número y complejidad.

Para el presidente de la CIDH, estas mayores responsabilidades son un claro signo del papel indispensable que desempeña la comisión en la protección y promoción de los derechos humanos en el hemisferio, pero también plantean un enorme desafío a todo el sistema, porque las actividades y los mandatos del organismo no pueden ser cumplidos sin recursos financieros y humanos suficientes.

"Esos recursos no han aumentado en proporción a la creciente importancia de la comisión y de su papel en la región, en tanto que las asignaciones presupuestarias de la OEA no reflejan adecuadamente el compromiso de los Estados miembros con los derechos humanos al establecerlos como uno de los propósitos centrales del organismo", aseguró Carozza a los cancilleres.

Como resultado, existe "un gran y creciente desnivel entre los recursos necesarios para mantener un sistema de derechos humanos sano y la realidad de las actividades de la comisión".

Explicó que esta situación ha obligado a la comisión a estirar al máximo sus recursos, lo que crea una situación de competencia interna por los recursos entre sus diversas actividades.

Según Carozza, en 2007, más de la mitad del presupuesto operativo de la CIDH provino de donaciones, y los fondos regulares de la comisión solo bastaron para cubrir apenas uno de los cuatro períodos de sesiones

"Esto coloca la labor de la comisión en condiciones precarias e inciertas, porque no existe estabilidad ni garantía a largo plazo de la disponibilidad de esos recursos" , aseguró el presidente de la CIDH.

En este sentido, Carozza urgió a los Estados miembros reunidos en la Asamblea General de la OEA a que adopten medidas urgentes para resolver la grave situación financiera que enfrenta la CIDH.

El presidente de la CIDH también se refirió en su discurso al proceso de reforma en el seno del sistema interamericano de derechos humanos para fortalecerlo.

En este contexto, informó sobre una reunión sostenida con la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el marco de esta Asamblea General, en la que se trató la importancia y la necesidad de avanzar en reformas a los reglamentos de ambas instituciones para lograr una mayor eficiencia del sistema interamericano.

"Hemos llegado a un acuerdo sobre un cronograma concreto para trabajar en los detalles de una reforma de tal entidad, que incluye una amplia oportunidad para una completa y transparente consulta a los Estados Miembros, así como a la sociedad civil", indicó, y estimó que el proceso de reforma procesal podría finalizar este año.

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