“Fue una epopeya militar”

El Primer Mandatario dijo que las Fuerzas Armadas colombianas entraron a la historia de los héroes de la humanidad.

El presidente Álvaro Uribe Vélez calificó como “una epopeya militar” y un “homenaje a los derechos humanos” el operativo del Ejército que permitió el regreso a la libertad de Íngrid Betancourt, de los tres estadounidenses y los 11 miembros de la Policía y el Ejército, quienes se encontraban secuestrados por las Farc, al tiempo que enfatizó que la única factura que quiere pasar es la invitación a ese grupo guerrillero para que haga la paz.

En una alocución desde la Casa de Nariño, en la que estuvo acompañado del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, los altos mandos militares, Íngrid Betancourt y los demás miembros de las Fuerzas Armadas liberados, el Primer Mandatario defendió la política de seguridad democrática de su gobierno, la cual, según dijo, “no es un fin en sí mismo sino un camino a la paz”.

El Presidente dijo que, tras el operativo, las Fuerzas Armadas colombianas “ingresaron a la nómina de la historia de los héroes de la humanidad”, al igual que les ofreció excusas a los familiares de los plagiados por la postura asumida a lo largo de todos estos años “con mi temperamento, con mi determinación”, e insistió en que el Gobierno sigue comprometido con quienes permanecen en cautiverio. “No los olvidaremos un momento hasta que todos regresen”.

El Jefe de Estado resaltó que el éxito de la llamada ‘Operación Jaque’ fue por la “perseverancia” y que con ella se probó “la ilimitada inteligencia colombiana, encarnada en la inteligencia del Ejército”.

Asimismo, agradeció a los gobiernos de otros países que “de una u otra manera ayudaron a lo largo de todos estos años”, con los cuales incluso llegó a tener contrariedades: “Es normal. Era una tarea muy difícil y mantener una línea en medio del sufrimiento es muy difícil”.

El Presidente enfatizó en que el único interés del Gobierno era la libertad de los secuestrados y que nunca se improviso. Interrumpido algunas veces por aplausos, el Presidente tuvo tiempo para enviarle un mensaje a Yolanda Pulecio, la madre de Íngrid Betancourt, con quien tuvo algunas diferencias por su negativa a despejar Pradera y Florida para realizar el intercambio humanitario: “Yolanda que poquito me quiere... pero yo aspiro conquistarme un poquito de su amor”.