Galán no fue destituido, sólo renunció a la guerra del Eln

<p>“Francisco Galán”, portavoz del Eln que fue cesado en sus funciones por ese grupo, declaró que no fue destituido, sino que renunció “a la guerra”.</p>

“Galán”, cuyo verdadero nombre es Gerardo Bermúdez, declaró a periodistas en Medellín que seguirá sus gestiones en busca de que el Ejecutivo y el Eln reanuden los diálogos de paz que tienen suspendidos desde agosto del año pasado.

“No fui expulsado. Lo que hice fue renunciar a la guerra”, manifestó el rebelde, quien salió de la cárcel el año pasado y desde entonces realiza gestiones de paz. El insurgente se reunió el pasado jueves con el presidente colombiano, Álvaro Uribe, y al salir manifestó que renunciaba a la guerra, aunque no a la guerrilla.

El Comando Centra, COCE, del Eln anunció el domingo en un comunicado que relevaba a “Galán” de ser su portavoz porque no comparte algunos puntos de vista. No obstante, reiteró que buscará “soluciones a las grandes dificultades que tiene el país”. “Recibo con mucho respeto la decisión del COCE, pero mantenemos igual unidad en torno a los grandes propósitos de cambio que requiere el país”, explicó.

“Galán” pidió “buscar una salida política al conflicto a pesar de las grandes dificultades que vive el país” y aseguró que no cree que su salida detenga el proceso.

El Eln celebró conversaciones de paz con el Gobierno desde finales de 2005, pero los diálogos, que se llevaban a cabo en La Habana, se suspendieron en agosto pasado por discrepancias.

“Francisco Galán” fue detenido en 1992 y condenado a 29 años de prisión por varios delitos, pero se benefició de una rebaja de penas a 17 años y antes de terminar de cumplirla recibió la libertad condicional.

Desde entonces despachaba desde la “Casa de Paz” establecida en Medellín y participó en varias citas en Cuba. El Eln fundado en 1964 y con alrededor de cinco mil integrantes, es la segunda guerrilla de Colombia en tamaño después de las Farc.

Temas relacionados
últimas noticias

Goles en las nubes de Dabeiba (Antioquia)

La magia de la infancia para narrar la paz