Gobierno desmiente haber escondido pruebas de vida

El Comisionado negó haber tenido las pruebas desde antes y le recordó a la senadora Piedad Córdoba, la denunciante, que ella y Chávez ya no son mediadores.

La senadora Piedad Córdoba acusó al Gobierno del presidente, Álvaro Uribe, de haber "escondido" las pruebas de vida de 17 secuestrados por las Farc que fueron dadas a conocer el viernes.

En una entrevista que publicó el diario mexicano El Universal, Córdoba, quien hasta hace unos días medió con las Farc para buscar el acuerdo humanitario, aseguró que las pruebas de supervivencia "fueron saboteadas por el Gobierno. Principalmente por el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos".

Córdoba indicó que las pruebas las tenía el Gobierno desde antes "por la época en que fueron tomadas". "La carta de Íngrid (Betancourt), por ejemplo, es del 24 de octubre, y el 20 de noviembre nos reunimos con (Nicolás) Sarkozy. O sea, las pruebas ya estaban", manifestó.

Según la senadora liberal, los videos, fotografías y cartas que las fuerzas de seguridad colombianas encontraron a un grupo de milicianos de las Farc en Bogotá, en realidad fueron "interceptadas" antes por el Gobierno que decidió "soltarlas" esta semana.

La legisladora advirtió, según la versión periodística, que Uribe "no quiere el intercambio". Asimismo, Córdoba afirmó que Uribe canceló la mediación del presidente venezolano, Hugo Chávez, el pasado 21 de noviembre, "por presiones de los militares, de los paramilitares y de la derecha del país".

En este sentido, insistió en que la tarea de mediación que llevó acabo con Chávez tuvo "todos los obstáculos posibles de parte del Gobierno y ninguno de las Farc...Eso nos da la pauta de que el presidente Álvaro Uribe no quiere el acuerdo, aun cuando habíamos logrado avances concretos y documentados", apuntó.

A juicio de la senadora, si su tarea de mediación con las Farc hubiera sido exitosa, habría "acabado con toda la política de Defensa y Seguridad Democrática" del gobernante colombiano. "Pensé que (Uribe) no iba a faltar a la ética con un tema tan importante, como los derechos humanos de colombianos que están sufriendo y nunca creí que sería capaz de incumplirle al presidente Chávez", sostuvo.

Córdoba, que asegura que no se puede ir de Colombia si bien ha recibido varias amenazas de muerte en los últimos días, aseveró que no se arrepiente de haberle pasado el teléfono a Chávez en la llamada que hizo al comandante del Ejército colombiano, general Mario Montoya, lo que motivó la cancelación repentina de la mediación. En definitiva, "el Gobierno decidió apostar por la guerra", concluyó la congresista.

Al respecto, el alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, recordó que el presidente Chávez le admitió a él, el 15 de noviembre pasado, que aún no se sabía nada de las pruebas de supervivencia que él pensaba llevar a París cinco días después, una vez se reuniera con su homólogo francés, Nicolás Sarkozy.

Restrepo le pidió a la senadora ponerse a trabajar en el Congreso y no seguir alimentando el rencor entre los dos gobiernos. De igual forma, le recordó a ella y a Chávez que ya no son mediadores y que no tendrán una segunda oportunidad.

De acuerdo con el Comisionado, no tiene sentido que continúe la mediación del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ni de la senadora Piedad córdoba porque ya tuvieron su oportunidad y, a su juicio, hubo muchas fallas.

De igual forma, dijo que si es cierto lo dicho por Chávez en el sentido de que las Farc habían avanzado mucho con él, pues que liberen a los secuestrados como gesto unilateral de buena voluntad.

Según el Comisionado, que habló en momentos en que los familiares de las personas secuestradas se encuentran en Caracas (Venezuela) para pedirle al presidente Chávez que siga trabajando por la liberación de sus seres queridos, Francia el nuevo protagonista en el acuerdo humanitario sin hacer públicos los avances.

Su pronunciamiento tuvo lugar en momentos en que Chávez aseguró que no desistirá en su rol de mediador con los insurgentes y que el presidente, Álvaro Uribe, se equivoca si cree que puede derrotar a los subversivos militarmente.

El presidente venezolano dijo que no cerró la puerta ni lo hará todavía al acuerdo humanitario, aunque admitió que será "difícil" al haber "congelado" la relación con su homólogo colombiano, Álvaro Uribe.

"No cerré la puerta ni la cierro todavía, porque yo creo que puedo ayudar a liberar esa gente", dijo, tras agregar que si Manuel Marulanda, el líder de ese grupo guerrillero, decide soltar a algunos rehenes, él está "dispuesto a recibirlos" en Venezuela.

Tras repetir la serie de descalificativos que ha dirigido contra Uribe desde que éste resolvió dar por finalizado su rol de mediador, aclaró que eso sería una decisión al margen del Gobierno colombiano porque "a estas alturas creo que no hay voluntad de paz del lado de Uribe, que cree que puede derrotar militarmente a las Farc".

Apelando a su formación castrense, el mandatario venezolano aseveró que "no son derrotables militarmente las Farc...Puedo decir que las Farc estaba cumpliendo. El mismo Gobierno de Colombia ha hecho pública las pruebas" de fe de vida de los rehenes requeridas en el proceso.

"En cuanto a lo convenido conmigo, ellos (las Farc) estaban tratando de cumplir", remarcó el presidente de Venezuela en una rueda de prensa en el palacio presidencial de Miraflores. Chávez aclaró que con ello no está apoyando al grupo guerrillero.

Algunas de esas pruebas de fe de vida, que incluyeron cartas dirigidas a él y escritas por algunos de esos rehenes, destacó, fueron interceptadas por las fuerzas de seguridad colombianas e "indignamente publicadas" y, "más encima, las personas que actuaron como correo" de ellas serán sometidas a juicios, criticó.

Además de recibir presiones internas y de Estados Unidos, añadió Chávez, "Uribe ve este problema desde el hígado" y "ese es uno de los graves problemas que tiene Colombia".

El gobernante de Venezuela se atribuyó conocer "bastante" a su homólogo colombiano, conocer de cerca "su psicología", y volvió a censurar que éste acabará, "de la manera más indigna, pateando todo" e "irrespetando a todos", la labor mediadora del acuerdo humanitario que le encomendó.

"¿Uribe quiere la paz? ¡No la quiere!", y así "no le importa arrasar con media Colombia", insistió Chávez, tras sostener que le parecía "tan injusto, por decir lo menos", que fueran capturadas personas de las que no puede decir que sean guerrilleras, porque no le consta, y que estaban "cumpliendo única y exclusivamente la función de correo".

Con ello Uribe ha puesto en riesgo la vida de esas personas, insistió y se preguntó: "¿No le duele a Uribe eso?". También lamentó que en los videos se aprecie a la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt, de nacionalidad colombiana y francesa, "tan delgada, aunque afortunadamente con vida" y se preguntó "¿Cuántos kilómetros caminará esta mujer y toda esa gente?", al opinar que creía que las Farc "está en fase de guerra móvil".

"Ahora entiendo por qué a Uribe le da miedo que yo hable con los militares de Colombia", agregó Chávez, tras leer párrafos de una carta que le envió un teniente colombiano retenido por las Farc en las que alaba su proyecto socialista.

"¿Cuántos militares colombianos pensarán igual, será el único este teniente?", dijo, aunque también expresó "dudas de que esto se haya acabado", en alusión a reuniones entre militares de Colombia, Estados Unidos y ex oficiales "golpistas" de Venezuela, de las cuales en una oportunidad entregó pruebas "fehacientes" a Uribe.

También dijo que en el marco del "congelamiento" de las relaciones entre ambas naciones ha prohibido las reuniones formales de los militares venezolanos con sus similares colombianos.

 

últimas noticias

Opinión: Nombrar la memoria

Falsos positivos: 10 años esperando justicia