Los cinco años de Gonsalves, Stansell y Howes en la selva

Los tres ciudadanos, que permanecían en poder de las Farc, son los estadounidenses que más tiempo han permanecido secuestrados.

Lo que empezó como un vuelo normal de trabajo para los ciudadanos estadounidenses Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves, el 13 de febrero de 2003, se convirtió en la mayor tragedia de sus vidas y la de sus familias. Los tres contratistas del Pentágono cumplen su quinto año secuestrados y aún no saben para cuándo está programado su regreso a la libertad.

Ese día de 2003, los tres hombres, junto a su compatriota Thomas Janis y el sargento del Ejército colombiano Luis Alcides Cruz, emprendieron vuelo, en una avioneta tipo Cesna 208, desde el aeropuerto militar de Catam (Bogotá) para recoger información sobre los cultivos de coca que existían en el departamento del Caquetá.

Los cuatro estadounidenses eran contratistas de la empresa California Microwavw Systems, dedicada al rastreo de comunicaciones y ayuda satelital para el Plan Colombia, y su misión era tomar fotografías de los cultivos ilícitos que se hallaban en el Caquetá y luego entregarla a otra persona de la misma entidad.

La misión de ese 13 de febrero jamás llegó a su fin, pues cuando volaban a 14 mil pies de altura sobre las selvas de ese departamento y se dirigían a la base militar de Larandia a reabastecerse de combustible, repentinamente "el motor sonó raro y se apagó", según dijeron ellos mismos en una prueba de supervivencia. La aeronave se precipitó a tierra y antes del impacto contra el suelo, en que la misma se partió en dos, alcanzaron a dar aviso sobre la emergencia a la base y a suministrar las coordenadas para facilitar su rescate.

Sin embargo, los cinco ocupantes heridos apenas evacuaron el avión se vieron rodeados de un numeroso grupo de guerrilleros de las Farc que los obligaron a seguirlos y les dijeron que no les iba a pasar nada. Los cinco hombres fueron divididos en dos grupos; en el primero estaban Howes, Stansell y Gonsalves, y del otro hacían parte Janis y Cruz.

En la noche de ese mismo día, al no tener noticias de los dos últimos, Gonsalves le preguntó al comandante, de la cuadrilla insurgente que los había secuestrado, qué había pasado con sus compañeros y el subversivo le respondió que a Cruz y a Janis los habían asesinado.

Las primeras pruebas de supervivencia de Gonsalves, Stansell y Howes se conocieron siete meses después de su plagio, en el documental ‘Cautivos en Colombia', del periodista Jorge Enrique Botero, quien les realizó una larga entrevista a los tres norteamericanos, en algún lugar de la selva colombiana.

En el material audiovisual, los contratistas estadounidenses relatan cómo ocurrió el secuestro y aseguran que sus captores los tratan bien, pero que no los dejan hablar entre ellos.

En ese mismo documental, se confirma que los tres norteamericanos hacen parte del denominado grupo de canjeables, que las Farc pretenden liberar solamente si el Gobierno negocia con el grupo subversivo un acuerdo humanitario.

Gonsalves, Stansell y Howes son acusados por los subversivos de ser espías de la CIA y de violar la soberanía colombiana; cargos que los tres rechazan tajantemente.

De los tres contratistas del Pentágono se volvió a saber en mayo de 2007, cuando el subintendente de la Policía Jhon Frank Pinchao regresó a la libertad luego de habérsele fugado a las Farc el 28 de abril anterior y de huir de sus captores durante 17 días.

El uniformado aseguró que vio a los tres norteamericanos vivos y que estaban en el mismo campamento con la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt.

El 30 de noviembre del año pasado, el Ejército halló pruebas de vida de un grupo secuestrados por las Farc, en las que se contaba un video en el que aparecían Gonsalves, Stansell y Howes todo el tiempo de pie y sin hablar.

Asimismo, entre las pruebas incautadas se encontraron una carta de Marc Gonsalves dirigida al ‘Mono Jojoy', en la que le solicitaba dejarlo en el mismo campamento con Betancourt, y otra de Thomas Howes que fue escrita a manera de testamento.

Las últimas versiones de prensa aseguraban que uno de ellos se encontraban en grave estado de salud e incluso corrió el rumor de que las Farc liberarían a uno de los tres contratistas, junto a otros plagiados, de manera unilateral como parte de un desagravio al presidente de Venezuela Hugo Chávez y a la senadora Piedad Córdoba, cuya labor humanitaria como facilitadores para un acuerdo humanitario la dio por terminada sorpresivamente el Gobierno Nacional.

El pasado 28 de enero un tribunal de Washington (EE.UU.) condenó a 60 años de prisión a Simón Trinidad, miembro del secretariado de las Farc, por el secuestro de sus tres ciudadanos.

Marc Gonsalves

Es de origen portugués y antes de ser secuestrado llevaba una década al servicio de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Su madre, Joe Rosano, ha insistido en la necesidad del acuerdo humanitario para que su hijo regrese a libertad e incluso aseguró que si había rescate militar prefería que lo hiciera Estados Unidos.

Thomas Howes

Es piloto profesional y al momento del secuestro era el único que hablaba español. Fue contratado por el Pentágono para la lucha antidroga en Colombia debido a su experiencia en este tema. Su esposa Mariana es peruana y tiene un hijo llamado Tomasito Santiago.

Keith Stansell

Es analista de sistemas y al momento del plagio estaba casado con la colombiana Patricia Medina, con quien meses antes del secuestro tuvo mellizos. Medina siempre se ha mostrado a favor de un rescate militar de su esposo.