Yolanda Pulecio dijo que Íngrid "tiene un quiste de amebas"

La madre de la ex dirigente política hizo esta declaración sin decir de
dónde obtuvo la información. Al respecto, la directora del CICR,
Bárbara Hintermann, había sugerido no especular porque nadie se
responsabiliza "de haber visto y diagnosticado el estado de salud de la
doctora&quot;. <br />

Yolanda Pulecio, madre de la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt, agregó otro supuesto mal a la lista de enfermedades que supuestamente padece la ex candidata presidencial secuestrada de las Farc el 23 de febrero de 2002 y por quien Francia envió una misión para atenderla de emergencia: amebiasis.

En el programa Voces del Secuestro, en el cual radio Caracol transmite mensajes a las personas secuestradas de parte de sus familias, Pulecio dirigió uno a su hija y le indicó que tiene amebas "que se han enquistado. Tienes un quiste de amebas. Eso es muy doloroso".

Luego le expresó que esa afección le quita las ganas de comer y que esa falta de apetito le hacia daño. Pulecio no mencionó cómo obtuvo tal diagnóstico ni respondió llamadas de la Agencia AP en busca de más comentarios. La salud de Betancourt, de 46 años de edad, ha sido objeto de todo tipo de especulaciones en los últimos días, al extremo que el gobierno de Francia envió a dos médicos y dos diplomáticos a Colombia con el fin de encontrarla y prestarle la atención médica necesaria.

Versiones de algunas de las personas que fueron liberadas unilateralmente por las Farc en el curso del año señalan que Betancourt sufre depresión, hepatitis y una infección cutánea tropical llamada leishmaniasis. Uno de ellos, Orlando Beltrán, afirmó el sábado que fue testigo de como a la ex candidata presidencial “tenía hepatitis y era desplazada en una hamaca. La cargaban porque no podía caminar”.

La Fiscalía reveló el fin de semana que un guerrillero y médico capturado a fines de marzo supo por conversaciones con colegas suyos que Betancourt tenía gastritis y un anómalo crecimiento del hígado. Y poco antes de la partida el jueves de la hasta ahora estéril misión francesa, Lorenzo Delloye dijo que su madre urgía de una transfusión sanguínea, pero no estuvo claro cómo se enteró de ello.

Al respecto, la directora del Comité Internacional de la Cruz Roja, Bárbara Hintermann, dijo recientemente que se especulaba mucho con la salud de los secuestrados, pero que nadie se responsabilizaba de “haber visto y de haber diagnosticado el estado de salud de la doctora Íngrid”.

Temas relacionados