Este lunes se conocerán nueve pruebas de supervivencia

La senadora Piedad Córdoba las entregará a los medios en un evento al nororiente de Bogotá.

La incertidumbre que viven las familias de los policías y militares se acabará al iniciarse la presente semana.

La senadora Piedad Córdo0ba anunció que este lunes dará a conocer pruebas de vida de nueve uniformados que permanecen en poder de las Farc.

Aún es un misterio los nombres de los cautivos que serán presentados en las pruebas de vida que la Legisladora dará a conocer.

Horas antes, Piedad Córdoba manifestó que "el Partido y su dirigencia deben tener hoy el valor de denunciar y exigir sanción para quienes se roban los recursos de la nación".

Según ella, su colectividad, debe contribuir a la construcción de la paz, a la movilización de una opinión pública a favor de una salida política negociada para el conflicto armado.

"Para ello (la paz), impulsar en las próximas elecciones para Congreso 2010 - 2014, un voto por la paz, que depositarían los electores en las urnas, exigiéndole a la Registraduría Nacional la contabilización de esa papeleta", manifestó.

Tras esto, pidió al Partido Liberal para que adopte oficialmente en su Congreso, la propuesta de "la papeleta por la paz" para el país.

Discurso completo de Piedad Córdoba

Es para mí motivo de orgullo tener el honor de instalar el Encuentro Un voto por la paz. Convocado por Organizaciones de mujeres, viviendistas, afrodescendientes, pensionados, sindicalistas, de diversidad sexual y comunidades religiosas progresistas, universitarios, desplazados, juntas de acción comunal, empresarios, usuarios de servicios públicos, y demás organizaciones socialdemócratas, Poder Ciudadano y el Plan B del Partido Liberal. Agradezco y doy la bienvenida a Beatriz Paredes, a Epsy Campbell, a Eva Golinger, a Johanna Caicedo, al Expresidente Ernesto Samper, a Alfonso Gómez Méndez, a Iván Marulanda Gómez, y a todas y todos los que han decidido acompañarnos para reiterar nuestro compromiso en la construcción de un Partido Liberal que edifique la democracia del siglo 21, es decir, deliberante y participativo que no les dé la espalda a los grandes problemas que enfrentamos.

La participación en este Encuentro, es un testimonio de fe, de esperanza pero sobre todo, expresión de la voluntad para vencer el miedo y el silencio, en un país que ha instaurado prácticas políticas que judicializan, marginalizan y sancionan el sagrado derecho a la oposición, a la rebeldía y a disentir. Este Encuentro y la participación de cada mujer, de cada varón, de cada joven es una forma de mostrar a la sociedad colombiana que no estamos dispuestas y dispuestos a abdicar en el logro de una sociedad incluyente, democrática, pluralista y diversa, en la cual podamos disentir, oponernos, rebelarnos y que ello no sea motivo de eliminación física o política.

Estamos aquí para tener voz propia, para interpelar a la dirigencia tradicional y elitista del Partido Liberal, que día a día entrega para beneficio de unas y unos pocos, el ideario revolucionario del Partido. Es necesario traer hoy a este lugar el compromiso de liberales de la talla de Enrique Olaya Herrera, quien siendo reformista en 1918, defendió con energía el derecho de los trabajadores a reclamar, mediante el paro, por salarios justos y dignos para ellos, y predijo que de no suspender las medidas represivas y cambiarlas por una reforma social, podría generarse un desastroso paro general en el país. Nunca creyó que quienes tienen el honor de hacer parte de la clase dirigente pueden abrogarse el derecho de exigir sacrificios a sus conciudadanos, ni comprometerse a otro deber que no sea el de poner todas sus capacidades en alcanzar la meta suprema de brindarles igualdad de oportunidad y trabajo digno.

Cómo no mencionar a López Pumarejo, quien con su revolución en marcha avanzó en reformas profundas en lo tributario, lo educativo, lo agrario, lo laboral en un país atrasado y dependiente. Durante su primera administración se dio espacio para la izquierda liberal del partido y para el partido comunista en el movimiento obrero y campesino. Con dignidad y respeto por lo soberanía nacional López afirmaba: Colombia para los Colombianos, que a propósito de instalación de bases militares con presencia extranjera, ésta deber ser la consigna de hoy: ¡Colombia para los Colombianos!

Y en este breve recorrido no puede dejar de referirme al "Caudillo del Pueblo", Jorge Eliécer Gaitán, quien profundamente desencantado del Partido Liberal en 1933, fundó el movimiento político Unión Nacional Izquierdista Revolucionaria (UNIR), Impulsó una acción política permanente, carnetizó a los militantes del movimiento, organizó comisiones locales y procuró crear los mecanismos que permitieran una relación estrecha entre los dirigentes y sus partidarios. Se comprometió de manera decidida con la causa de la justicia y la inclusión, fue el capitán del "país nacional" que se enfrentó valerosamente al "país político", señalando la politiquería, la corrupción, el fraude y el engaño como las plagas que carcomen a la Nación, oprimen al pueblo y no permiten progresar. Y hoy como ayer la sociedad reacciona ante el cambio con el asesinato y la eliminación de sus líderes.

Queridas y queridos compañeros de lucha, es la hora, es el momento para asumir nuestra responsabilidad política y ética, en enderezar el rumbo del Partido Liberal. No podemos ser indiferentes a lo que hoy pasa con la dirigencia del mismo. Una dirigencia que ha dado la espalda a los grandes problemas del país, que ha abdicado a la defensa de los intereses de los y los y las desposeídas de riqueza, tierra, ingreso, recursos. Un Partido y una dirigencia que en defensa de intereses grupales, familiares e individuales permite la intervención de las potencias en la solución de los problemas que nos aquejan, que cohonesta con la entrega de nuestros recursos naturales y energéticos, que permite la privatización del derecho a la salud, a la educación, que es complaciente con la corrupción, el paramilitarismo y el narcotráfico. Una dirigencia que es sorda ante las exigencias y el clamor de sus bases, una dirigencia que no les rinde cuentas a sus partidarios, quienes además, no saben a dónde dirigirse porque hasta las oficinas las han privatizado. Por eso, es el tiempo de cambiar el rumbo del Partido y está en nuestras manos hacerlo.

El Partido debe volver a ser coherente con su ideario revolucionario, con su compromiso con los sin tierra, sin ingreso, sin salud, sin techo. Debe retomar los procesos de transformación que fueron truncados en el siglo XX y profundizar en la democracia del siglo 21, y contribuir de forma decidida a la construcción de prácticas políticas que tengan como centro la justicia y la inclusión para grandes colectivos sociales como: las mujeres, las personas en situación de desplazamiento forzado, los pueblos indígenas, las comunidades afro descendientes, los y las trabajadoras, las diversidades sexuales, el pensamiento crítico, las personas en situación de discapacidad, los jóvenes y las víctimas del conflicto armado para que sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación sean realmente una realidad.

El Partido y su dirigencia deben tener hoy el valor de denunciar y exigir sanción para quienes se roban los recursos de la nación, debe contribuir a la construcción de la paz, a la movilización de una opinión pública a favor de una salida política negociada para el conflicto armado, e impulsar en las próximas elecciones para Congreso 2010 - 2014, un voto por la paz, que depositarían los electores en las urnas, exigiéndole a la Registraduría Nacional la contabilización de esa papeleta. Emplazo al Partido Liberal para que adopte oficialmente en su Congreso, esta propuesta de paz para el país.

Sin dilación, el Partido debe representar los intereses de las y los excluidos de las y los marginados. Y es su deber, construir un real estado social de derecho, que garantice el pleno disfrute de los derechos humanos para todas y todos los colombianos y colombianas.

El Partido Liberal debe hacer posible la democracia del siglo 21, es decir, hacer viables las decisiones mayoritarias e impedir excluir los derechos de las minorías, promover el consenso pero permitir el disenso, y por lo tanto, la tolerancia y el libre debate de las ideas, programas políticos y leyes. El partido liberal debe tener como imperativo recuperar la ética de los valores, del bien común, de la solidaridad, de los proyectos colectivos, de la soberanía, de la aceptación de las diferencias y de la dignidad

Cada militante del Partido, seriamente comprometido y comprometida con su ideario revolucionario, tiene la responsabilidad ética y política de transformar el Partido para poder cambiar el rumbo de la historia del país. Está en nuestras manos hacerlo. Los y las invito a avanzar sin miedos, sin dar un paso atrás, sin premuras pero con la urgencia que requiere el momento en hacer realidad el ideario de líderes liberales como Jorge Eliécer Gaitán.

La construcción de ese partido sólido, pluralista y comprometido, exige que hoy defendamos los estatutos, refrendados con el voto de 2 millones y medio de personas en el año 2000.

Es la oportunidad, es el momento, es el tiempo de la esperanza, el 27 de septiembre es la fecha para manifestarnos en las urnas. Es el momento, está en nuestras manos hacerlo. Debemos nuevamente tomarnos la calle y hacer oír nuestras voces de protesta, es la hora de rebelarnos contra el estatus quo, es la hora de colocar la política al servicio de la paz y la justicia. Es el tiempo de aunar voluntades, recursos, deseos y sueños para hacer del Partido Liberal un Partido al servicio de los que nada tienen.

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