Josué Daniel Calvo Sánchez, un canjeable de última hora

El soldado fue secuestrado mientras las Farc anunciaban la liberación de Moncayo. Su familia fue desplazada del Cauca en diciembre pasado.

El soldado Josué Daniel Calvo Sánchez fue el último en aparecer en la lista de los canjeables de las Farc. En abril de 2009, cuando el grupo insurgente anunciaba la liberación del cabo Pablo Emilio Moncayo, en su poder desde el 21 de diciembre de 1997, el uniformado Calvo era secuestrado.

El 20 de abril de 2009 la guerrilla lo plagió luego de un combate en Vistahermosa (Meta). Según Luis Alberto Calvo, padre del uniformado cautivo, su hijo recibió varios impactos de bala en sus piernas y por ello cayó en manos de los subversivos.

Oriundo del corregimiento de Huisitó, al occidente del municipio del Tambo (Cauca), Josué Daniel Calvo es hijo de una familia humilde que ahora hace parte del grupo de desplazados que aguarda por ayuda del Estado. En diálogo con Elespectador.com, su padre, temeroso de que cualquier información suministrada termine por perjudicar el proceso de liberación, apuntó a dar a conocer algunos datos, siempre bajo un recelo manifiesto.

El soldado Calvo cumplió el 20 de febrero anterior 23 años de edad, estudió hasta quinto de primaria, toda vez que las condiciones económicas y lo remoto del lugar donde vivían no le facilitaron las cosas. Mientras su padre hacía las labores propias del campo y buscaba oro en algunas minas de Fondas (Cauca), su madre, Bradi Sánchez, buscaba dinero lavando ropa o cuidando niños.

A raíz de las circunstancias, Josué Daniel se enroló en las filas del Ejército. Según Luis Alberto Calvo, su hijo tomó la decisión hace cuatro años, momento desde el cual fue trasladado a Putumayo. Tras cumplir un año como soldado raso, se quedó en las filas castrenses como profesional, en Huila, hasta hace un año, cuando fue trasladado a Meta, donde fue secuestrado por las Farc.

Josué Daniel es soltero, tiene dos hermanos (Nubia, de 24 años; y Diego Duván, de 13) y desde hace 15 meses sostiene una relación con Yuri Patricia Meneses. Su familia, según Luis Alberto Calvo, tuvo que salir en diciembre pasado de El Tambo ante los enfrentamientos entre la Fuerza Pública y la guerrilla. De ahí se trasladaron a Popayán, desde donde han intentado arrancar de cero.

Ahora bien, mientras él aguarda por la liberación de su hijo, aún dice tener pendiente la ayuda ofrecida por el Gobierno al ser inscrito oficialmente como desplazado. De todas formas, asegura, su prioridad es mantener a su familia unida y ver a su hijo libre, sin que los problemas de salud que las Farc dicen que él padece revistan gravedad. El grupo insurgente anunció su liberación el 28 de junio de 2009, dos meses después de que lo tomaran cautivo.