Cese al fuego decretado por las Farc irá hasta el 20 de noviembre

A partir de este lunes la guerrilla ordenó a todas sus frentes cesar toda acción ofensiva, sin embargo, “ninguna unidad está obligada a dejarse golpear por la fuerza enemiga”.

AFP

El pasado 8 de julio, cuando se conoció que el subteniente Cristian Moscoso estaba secuestrado por las Farc, esa guerrilla sorprendió con el anuncio del cese al fuego unilateral a partir del 20 de julio. Ese día se habló de un mes, días después se supo que la suspensión de los ataques y hostilidades irían hasta el 20 de noviembre, es decir, se extendería por cuatro meses, tiempo que dio el presidente Juan Manuel Santos para definir el futuro del proceso de paz.

Las Farc, recogiendo el espíritu del llamado de los países garantes del proceso de paz: Cuba y Noruega y de sus acompañantes Venezuela y Chile, anunciaron su disposición de ordenar un cese al fuego unilateral. Con este gesto, la guerrilla busca generar condiciones favorables para avanzar con la contraparte en la concreción del cese al fuego bilateral definitivo.

La guerrilla expresó además su deseo de contribuir al desescalamiento urgente del conflicto armado para evitar el sufrimiento del pueblo colombiano y con el propósito de construir confianza alrededor de los diálogos de paz. La primera reacción positiva tras el anuncio fue por parte de la ONU, que calificó como "significativo" el nuevo cese y señaló que es necesario en esta coyuntura del proceso.

El presidente Juan Manuel Santos valoró la nueva tregua unilateral, pero dijo que "se necesita más" y pidió "compromisos" para acelerar los diálogos de paz con esa guerrilla. “Si ese cese al fuego viene acompañado de unos compromisos concretos sobre avances en el tema de la justicia y del cese al fuego bilateral y definitivo, ahí sí estamos hablando de un avance muy serio y muy importante en la consecución de esa paz”.

El jefe de Estado sostuvo que para poner en marcha un acuerdo de cese al fuego bilateral y definitivo es necesario darle mayor celeridad a las negociaciones, especialmente en el aspecto de la justicia.

La guerrilla comenzó este sábado en La Habana encuentros con organizaciones que verificaran el cese al fuego unilateral decretado a partir del lunes. En esta reunión, el tema central fueron los mecanismos a utilizar para la verificación eficaz del cese al fuego unilateral.

Este domingo las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ordenaron a todas sus fuerzas "cesar toda acción ofensiva" a partir de la primera hora del próximo lunes 20 de julio, como habían anunciado, y piden "plenas garantías" al Gobierno de Juan Manuel Santos.

"Comunicamos a todos nuestros Bloques, Frentes, Columnas, Compañías y demás estructuras político militares, al igual que a las milicias bolivarianas y populares y estructuras subordinadas, que a partir de las 00:00 horas del 20 de julio próximo rige la orden de cesar toda acción de carácter ofensivo contra las fuerzas armadas del Estado y la infraestructura pública y privada", indica una declaración firmada por el Secretariado Nacional de las Farc.

La guerrilla afirma que el cese al fuego anunciado constituye un "serio compromiso" de su organización y declaran responsables de su "cumplimiento estricto" a "cada uno de los mandos e integrantes de las Farc". Consideran que esta medida "práctica, de carácter humanitario", es un "nuevo gesto" de su parte en el propósito de "pactar" con el gobierno colombiano "fórmulas cada vez más efectivas de desescalamiento del conflicto".

Manifestaron su confianza en que la medida sea "estimada y valorada en toda su dimensión", a fin de que "no vuelvan a repetirse hechos lamentables que sólo hacen daño a los propósitos de paz y reconciliación". Asimismo sostienen que "ninguna unidad de las Farc está obligada a dejarse golpear por fuerzas enemigas y tendrá todo el derecho al ejercicio de su legítima defensa en caso de ataque".

Las Farc, principal grupo guerrillero de Colombia, nacida en 1964 de una insurrección campesina y con unos 8.000 combatientes según estimaciones oficiales, mantuvieron una tregua unilateral desde diciembre pasado hasta el 22 de mayo, cuando la levantaron tras la muerte de 26 guerrilleros en un bombardeo ordenado por el gobierno. La ofensiva militar aérea, suspendida en marzo por Santos durante poco más de un mes, se reinició luego de que una emboscada de las Farc a militares en abril dejara 11 uniformados muertos.