Colombia y ONU destinarán USD $315 millones para monitoreo a reducción de cultivos ilícitos

El programa, cuya vigencia será de cuatro años, será firmado por el alto consejero presidencial para el posconflicto, Rafael Pardo.

Uno de los retos más grandes para el gobierno en el marco del posconflicto, tiene que ver con la sustitución de cultivos ilícitos en zonas en las que tradicionalmente se ha registtró presencia de las Farc, y que ahora, por cuenta de las dinámicas generadas por la firma de los acuerdos de La Habana, se está presentado una suerte de ausencia de poder que está siendo aprovechanda por bandas criminales o disidencias de las Farc. 

Para acelerar el prceso de sustitución, el alto consejero presidencial para el posconflicto, Rafael Pardo y el Director de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Yuri Fedotov suscribirán en Viena, Austria, el proyecto “COL W40”, un programa que contempla implementar programas de desarrollo alternativo y sostenible en las zonas afectadas por la presencia de cultivos de coca.

La oficina del alto consejero presidencial informa que este programa, cuya vigencia es de cuatro años canalizará recursos por más de 315 millones de dólares. 

Lea también: Producción de cocaína en Colombia aumentará en 2017: EE.UU.

“Suscribir este proyecto es un gran avance en la implementación del punto 4 del Acuerdo de Paz y nos reitera la necesidad de aunar esfuerzos para fortalecer la puesta en marcha de los programas de sustitución voluntaria y erradicación de cultivos ilícitos”, afirma el Alto Consejero para la Paz, Rafael Pardo.

La reducción de cultivos ilícitos y la puesta en marcha de proyectos productivos sostenibles son prioridades ineludibles para el Gobierno colombiano y la Agencia de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito –UNODC.

Con ocasión de la sesión especial de la Asamblea General de Naciones Unidas UNGASS 2016, ambas partes asumieron el compromiso de abordar la lucha contra las drogas de manera integral priorizando el desarrollo social y económico de los territorios con presencia de cultivos de uso ilícito.

“Este proyecto es el más grande de la historia de Colombia con UNODC. La experticia y neutralidad de Naciones Unidas son garantía para realizar el monitoreo, evaluación y seguimiento a nuestra política de reducción de cultivos", agregó Pardo.

Además: ¿Va Trump a “descertificar” a Colombia?

"El proyecto tiene viegencia de cuatro años y busca fortalecer todos los programas de desarrollo alternativo, de sustitución de cultivos, de articulación en el territorio y de renovación en el territorio de las zonas que en el pasado fueron más afectadas por el conflicto y que hoy tienen porgramas de sustitución de cultivos de coca", puntualizó.