Lo que colombianos no acepten del acuerdo con Farc habrá que reformularlo: De la Calle

El jefe del equipo negociador del Gobierno en el proceso de paz afirmó que "no hay una sola palabra de la que nos tengamos que arrepentir de lo que hemos acordado en La Habana”.

Twitter El Heraldo

El jefe del equipo negociador del Gobierno en los diálogos de paz, Humberto de la Calle, aseguró durante el foro “Hablemos del Proceso de Paz”, organizado por El Heraldo, que los acuerdos a los que se lleguen con la guerrilla de las Farc en La Habana deberán ser aprobados por todos los colombianos.

“La base de lo acordado tiene que contar con la aprobación de los colombianos, lo que los colombianos no acepten, habrá que reformularlo", afirmó De la Calle aunque expresó que hasta el momento no hay una sola palabra "de la que nos tengamos que arrepentir" de lo que hemos acordado.

Además reconoció que así como los colombianos se han mostrado inconformes y desesperados ante un acuerdo final de paz, guerrilleros también lo han manifestado. “El día de mañana un frente podría no estar de acuerdo con lo pactado y para eso está el rigor de la ley", indicó.

Frente a uno de los puntos que divide a los colombianos sobre los diálogos de paz, la aplicación de la justicia a los miembros de las Farc, De la Calle expresó que el Gobierno comparte el pensamiento de los colombianos respecto a que debe haber privación de la libertad pero en "condiciones dignas” de estos guerrilleros por sus actos de violencia contra la población civil.

"Creemos que al menos un segmento de la pena debe contemplar privación de la libertad”, dijo el jefe del equipo negociador aclarando que, a pesar de esto, la discusión de justicia transicional no puede centrarse sólo en que guerrilleros paguen penas de cárcel.

Señaló que el punto primordial del acuerdo es la "Reforma rural integral" porque, para De la Calle, si no se supera la situación agraria del país – aunque la mayoría de colombianos viven en las ciudades - las fuentes de alimentación del conflicto seguirán.

Finalmente dijo que uno de los temores de las Farc para dejar las armas y regresar a la vida ordinaria es la presencia de las bandas criminales por lo que el Gobierno trabaja, bajo la dirección del general retirado Óscar Naranjo, en la creación de una nueva política de seguridad pública “somos conscientes de que no se trata de guardaespaldas y carros privados”.