Comité del Nobel exaltó labor del Centro de Memoria para alcanzar la reconciliación

Berit Reiss-Andersen aseguró que con documentos como el informe ‘Basta Ya’, el organismo contribuye a construir memoria y a contar las atrocidades de la guerra.

Vicepresidenta del Comité Noruego del Nobel, Berit Reiss-Andersen. /AFP

En el marco de la ceremonia en la que el presidente Juan Manuel Santos fue galardonado con el premio Nobel de Paz –reconocimiento que el primer mandatario dedicó a las víctimas del conflicto armado– la vicepresidenta del Comité Noruego del Nobel, Berit Reiss-Andersen, exaltó la labor emprendida por el Centro Nacional de Memoria Histórica para no solo alcanzar la paz, sino construir la memoria de quienes vivieron en carne propia la guerra. (Lea: Hay una guerra menos en el mundo y es la de Colombia: Santos tras recibir Nobel de Paz)

Entre otros, Reiss- Andersen hizo un recuento del informe lanzado por el organismo en 2013 ‘¡Basta Ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad’, resultado de más de seis años de investigación sobre el conflicto armado en Colombia. El documento es un compilado de 431 páginas que contiene en cifras y en imágenes el terror por el que han pasado las víctimas del conflicto. (Lea: "El premio es un tributo al pueblo colombiano": presidenta del Comité del Nobel)

Según la presidenta del Comité, quien instó al país a seguir construyendo memoria para alcanzar la reconciliación nacional, con la creación del Centro de Memoria se dieron pasos importantes para documentar en detalle “la envergadura de las atrocidades de la guerra civil”.

“Durante demasiado tiempo los recuerdos de las víctimas de abusos, asesinatos y delitos fueron o bien un tabú o una fuente adicional de contienda y enemistad entre las partes. El deseo creciente de paz en la población nunca podría haber hecho realidad sin romper este círculo vicioso”, destacó Reiss-Andersen.

Por otro lado, la presidenta del Comité del Noruego del Nobel declaró que aunque nadie le puede pedir a una víctima que perdone a su perpetrador, “al dejar las memorias abiertas, al dejar que tanto las víctimas como los perpetradores cuenten sus historias, también se dan las bases para la reconciliación. Es eso que podemos denominar ‘el trabajo de la memoria’", agregó Reiss-Andersen quien aunque enmarcó el trabajo como ‘doloroso’, dijo que se trata de un paso para “dejar lo malo atrás y construir un mejor futuro en comunidad”.

En su discurso, Berit Reiss-Andersen manifestó que el informe del Centro de Memoria muestra que desde el inicio de los años 1980, en Colombia “han tenido lugar cerca de 2.000 masacres de civiles. Más de 1.000 de estos asesinatos masivos habrían sido ejecutados por grupos paramilitares luchando contra los insurgentes, cerca de 350 por las guerrillas de las FARC o del ELN y cerca de 300 por las fuerzas de seguridad colombianas”.

Precisamente, hace una semana, Gonzalo Sánchez, director del Centro Nacional de Memoria Histórica, fue galardonado en la gala de entrega del Premio Nacional de Paz, recibiendo la distinción en Liderazgo por la Paz, como un reconocimiento a su gestión frente a la entidad. (Lea: “La memoria es una aliada de la paz”: director del Centro Nacional de Memoria)

Sánchez, que lleva once años al frente del Centro, celebró el poder recibir este premio en compañía de los negociadores del Gobierno y las Farc, quienes hicieron posible el nuevo acuerdo de paz: “Hay un nuevo aliento en el renovado y definitivo compromiso político con la superación del conflicto armado. Hay una esperanza cada vez más certera de paz”, expresó. También saludó a las víctimas del conflicto, que fueron representadas en la velada por ciudadanos de Bojayá, que recibieron una mención honorífica por sus acciones de generosidad.