Con salsa y un documental, se prepara homenaje a Alfonso Cano, exjefe de las Farc

El Espectador habló con los organizadores del evento. Están dispuestos a entablar un diálogo con las víctimas del hombre que comandó la guerrilla más antigua de América Latina.

Foto: Cortesía

En 2011, bajo el más extremo de los secretos, el gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Farc, comandada por ‘Alfonso Cano’, adelantaban contactos para evaluar las posibilidades de la instalación de una mesa de diálogos de paz.

La desconfianza era extrema. Entre otras cosas, porque Santos representaba la herencia política de Álvaro Uribe Vélez, el presidente de Colombia que radicalizó la guerra contra la guerrilla más antigua del continente.

Pese a la desconfianza de uno y otro bando, Alfonso Cano, el nombre de guerra de Guillermo León Sáenz Vargas, aceptó continuar los diálogos. Fue él, según reconoció el mismo presidente Santos en septiembre de 2012, quien lo buscó para hablar.

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“La persona que indirectamente se comunicó conmigo fue el número 1 de la guerrilla, al mismo tiempo dije que estaría interesado si dos condiciones se presentan. Primero, que sea completamente confidencial hasta que los dos decidamos que vamos a hacerlo público. Segundo, la guerra va a continuar hasta que nos decidamos a continuar el proceso de negociaciones”.

La guerra continuó y el 11 de noviembre de 2011, el máximo jefe de las Farc fue asesinado en combate tras un bombardeo en el que participaron 20 helicópteros y el desembarco milimétrico de 969 hombres en la región de Chirriadero, Cauca.

Con la muerte de Cano, las pocas personas que sabían de los acercamientos entre el gobierno y las Farc, sospecharon que hasta ahí llegarían las conversaciones. No fue así. 

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Alfonso Cano dejó instrucciones para que, en caso de ser abatido, Timochenko, quien asumiría la comandancia de las Farc, continuara con las conversaciones. Por eso, hoy, dentro del naciente partido, a Alfonso Cano lo conocen como el arquitecto de la paz.

Al momento de morir, a Cano se le imputaban delitos de rebelión, terrorismo, concierto para delinquir, homicidio y secuestro. Sin embargo, excombatientes y familiares de los exguerrilleros, tienen otra visión de la historia de aquel hombre de barba poblada y lentes gruesos que nació en Bogotá en el seno de una familia de clase media alta.

El Espectador conoció detalles del homenaje que se prepara para ‘Alfonso Cano’. Este sábado 4 de noviembre en Bogotá, familiares de los excombatientes de las Farc le rendirán un homenaje. Será un evento que, como pasó con Jorge Briceño Suárez (Mono Jojoy), generará polémica.  

El reconocimiento tendrá dos fases. Primero, familiares, amigos y excompañeros de filas de Cano, se reunirán a las 10:00 am en el Cementerio Los Olivos, en el noroccidente de Bogotá.  Allí, como pasó con Jojoy, un miembro del comité central del partido de la Farc pronunciará unas palabras. Se espera un sentido discurso de familiares de Sáen y una ofrenda floral.

A las 6 de la tarde del mismo sábado, en la sede del Semanario Voz, un grupo de salsa interpretará cuatro canciones que eran del gusto del líder guerrillero. Sonará ‘Panameña’, canción originalmente interpretada por Héctor Lavoe y Willie Colón, uno de los temas favoritos de Cano.

En ese evento se presentará, además, un Capítulo de la serie documental Alfonso Cano, dirigida por el Lisandro Duque.  Allí estará también, Pablo Catatumbo, quien encabezará la lista que la Farc presentará al Senado en las elecciones que se avecinan.

El Espectador habló con los organizadores del homenaje.

Cuando se hizo el homenaje al Mono Jojoy, algunas víctimas lo tomaron como un reto por parte de las Farc. ¿Qué decir al respecto con el homenaje que ustedes preparan para Cano?

“Lo que buscamos es mirar de qué manera podernos contar la historia desde otro punto de vista. La historia que conoce Colombia es la oficial, la del Estado. Esa versión que dice que nuestros familiares eran terroristas y narcotraficantes. No queremos retar a nadie, solo queremos hacer memoria sobre unos hombres y mujeres que tomaron otras decisiones”.

Quien habla es Shaira Rivera, integrante de Fundación Legados, formada hace seis meses por familiares de los excombatientes de las Farc.

¿Qué decirle a la victimas que se sienten ofendidas?

“Viendo los comentarios, nos interesa que tengamos un diálogo con las familias de las víctimas, y, con la sociedad en general. Creemos que este tipo de eventos hacen parte de un proceso de reconciliación. Nos gustaría poder también escuchar a las víctimas. No queremos, como lo hizo el Estado con nosotros, contar una sola versión de la historia”.

Isaioa Villacob, otra de las integrantes de Legados, explicó que la fundación no recibe ayuda económica por parte de la Farc. “De hecho, en el homenaje que le vamos a hacer a Alfonso, vamos a vender pines y camisetas para autofinanciar el evento. Las camisetas tendrán un costo de 15 mil pesos, los pines son a 10 mil”.

Camilo Fagua, quien trabajó en la elaboración de un video que se proyectará el sábado, contó a El Espectador que en esas imágenes “se verá la parte más humana de Alfonso Cano. Se hablará, por ejemplo, de una relación amorosa que Alfonso sostuvo con una francesa cuando estudiaba en Rusia (…) resulta que se enamoraron profundamente. Cuando él regresó a Colombia, ella le siguió enviando cartas. De hecho, uno de los testimonios relata que ella coleccionó durante mucho tiempo, todos los recortes de prensa que traían información de Alfonso, de lo bueno y lo malo”.

En ese video, se mostrará también la afición del exnúmero uno de las Farc por Millonarios y por la salsa.

“Aún desde la clandestinidad, Alfonso estaba muy pendiente de su equipo. Sabía quién era el técnico, los jugadores, los lesionados, todo. Era un enfermo por Millonarios”.

Al momento de ingresar a la universidad, Cano era un destacado deportista. Jugaba fútbol, asistía permanentemente al estadio El Campín y era hincha furibundo de Millonarios. Ya en la Universidad Nacional, cursando estudios de Antropología, ingresó a la Juventud Comunista (Juco) y comenzó a vivir una transición personal, incluso en sus gustos. Amigos de ese tiempo dicen que dejó la afición por Los Melódicos y la Billos por la música cubana.

 

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