Las coplas de Piero llegaron al campamento por la paz

El cantautor italo-argentino cumplió su deseo de conocer el campamento por la paz en Bogotá. Piero escuchó las demandas de los acampados y los apoyó como mejor sabe hacerlo: cantando.

/Foto: Cortesía

¿Cómo contarle a la gente lo que pasa en esta tierra? Cantando. Esa ha sido durante décadas la apuesta personal del cantante italiano de rock y trova Piero De Benedictis. Mediante sus “coplas a mi país”, Piero encontró su manera de denunciar las desigualdades y apoyar por años un cambio social en el mundo, sobre todo en Latinoamérica. Por eso este domingo en la tarde, una vez llegado a Bogotá desde Quito, lo primero que hizo fue conocer de cerca el campamento por la paz que hay ubicado en la capital, tras la marcha del día 5 de octubre.

Aunque Piero ya se había mostrado interesado en conocer este movimiento surgido en la Plaza de Bolívar, su presencia se hizo realidad a invitación de los impulsores, que lo contactaron gracias a la ayuda del Consejo Nacional de Paz y la organización Redepaz. Según han contado a este diario algunos de los asistentes, el encuentro con el cantautor fue algo muy especial. “Ha sido el momento más íntimo que ha vivido el campamento”, reconoce Manuel Llano, uno de los primeros jóvenes en colocar su tienda de campaña tras el plebiscito que se convocó para el pasado 2 de octubre con el fin de refrendar el Acuerdo Final con las Farc. El resultado, como ya se sabe, fue en contra del Acuerdo con el 50,21% de los votos por el No. (Lea: Rescatar el acuerdo, la consigna del Campamento por la Paz)

Piero, recién aterrizado en la ciudad, fue recibido con música y un escenario cubierto de velas. Los jóvenes universitarios y participantes del campamento, que ya llevan casi un mes solicitando unos acuerdos inclusivos y un cese definitivo de la violencia, le cantaron nada más llegar “Que viva la paz”, el himno emblema del campamento. Un himno que rápido se fundió con la “música propuesta”, no protesta -como denomina Piero-, y unas canciones poco conocidas, pero humanistas e integradoras que llenaron el espíritu del campamento.

A ese sentido encuentro asistieron alrededor de 100 personas y como relata Janese Ipuz, estudiante de sociología en la Universidad Nacional, en él Piero adoptó una actitud más de escucha que de propuesta. “Fue un diálogo con un hombre que no sólo representa la lucha, sino un compromiso con la paz. Nos preguntó quiénes éramos y nos dio la oportunidad de que cada uno expresara su motivación de iniciar esta resistencia civil”, dice Ipuz.

La razón principal de muchos de los acampados es mostrarle al país que se puede dar un ejemplo de paz, reuniendo a víctimas, pueblos indígenas, académicos y otros sectores de la población, no sólo mostrar indignación o clamor. Y eso es lo que demostraron ayer con Piero, esta vez a través del arte. “Personalmente -admite Juliana Bohorquez- fue una de las cosas más gratificantes después de haber iniciado el campamento. Piero es un ejemplo de pedagogía, su canción es de construcción social y muchos hemos crecido con eso”.

El cantautor con ciudadanía colombiana les habló de la importancia de evitar la polarización, de no mostrarse a favor o en contra de una postura, sino de aportar al proceso actual y proyectar ideas de cara a la situación de postconflicto. “Nos dijo que tuviéramos mucha resistencia, que siguiéramos persistiendo porque la paz es un sentimiento que nos mueve a todos; nos dijo que no decayéramos por nada del mundo”, detalla con ilusión Ipuz.

Piero pudo cumplir su deseo de tocar y sentir el campamento iniciado tras los resultados del plebiscito del 2 de octubre. Pero para los acampados fue algo más, reconoce el emprendedor y activista Manuel Llano. “Lo que nos mantiene vivos como campamento son personajes como Piero, artistas, académicos, la gente, que nos aporta su sabiduría y conocimiento de paz. Esa es nuestra comida, nuestro tinto y agua de panela”. En este encuentro, en el atardecer bogotano, hubo mucho llanto y palabra de dolor, pero también mucho amor, cantándole a la paz, junto al mítico Piero.