'Que cuando se firme la paz no inviten a Fernando Vallejo'

El poeta Jota Mario Arbeláez reaccionó a la diatriba contra el proceso del escritor antioqueño durante la cumbre Mundial de Arte y Cultura por la Paz de Colombia

Esta es la crítica de Jota Mario a Fernando Vallejo:

Entre esos furibundos enemigos cerreros que conocemos, y que se tolera que peroren desdesus toldas porque cada uno puede pensar de acuerdo con su serenidad o con su rabia, estuvo un colado (por más invitado de honor que fuere) en esta solemne Cumbre Mundial de Arte y Cultura por la Paz de Colombia, cual fue el petardo de Fernando Vallejo, quien en plena inauguración y a tono con su acostumbrada manera, le endilgó a la palabra paz el sinónimo de infamia, acusó al presidente de sinvergüenza concertista para delinquir y lo parangonó con los subversivos, de miserables a los militares que participan en la mesa, al Papa de lavapatas y a Jesucristo de bobo. No perdonó ni a Piedad Córdoba ni a Mockus ni a Petro, que es el anfitrión del evento. Mejor dicho, acabó hasta con el nido de la perra que él tanto ama. Se despachó contra estas jornadas de paz acusándolas de ser una farsa, y desde luego unos farsantes los que participamos en ellas, y hasta tuvo sucuchufleta para Gabriel García Márquez, a quien no le perdona sus errores gramaticales ni su gloria imperecedera. Si todos nosotros somos unos farsantes, los cientos de rigurosos invitados del país y del mundo y los miles de asistentes devotos, como clamó el invitado estrella de la Alcaldía para inaugurar este evento, no sé qué estamos haciendo aquí.

Los organizadores del evento fueron timados en su buena fe. Lo que no los exculpa. Malo si sabían que él acostumbra hacer sus necesidades intelectuales en plena mesa alcanzando el zarzo para limpiarse con el mantel o la bandera que encuentre más a mano, y malo si no tenían noticia de sus pícaras ñoñeces reiterativas. Nos dejó a todos literalmente de baño. Nadie puede someterse a esa extraña muestra de masoquismo intelectual cual es facilitarle irrumpir en un foro de este calibre a un francotirador –al que yo llamaría más bellaco que el presidente, como él lo tilda–, para apañar no sólo los vítores de la platea de los vallejianos a ultranza, contagiados con su tirria más que enfermiza.

Contestarle es perder el tiempo, ya que el seudoanarcolibelista ha decidido que cualquier insulto le resbala. Y con razón, si es el único habitante del planeta que se conozca que se ha nombrado la madre a sí mismo.

Acepto que esta no es la terminología adecuada para un foro de paz, y que caigo en la trampa de seguirle la cuerda, así como que mucha gente piensa que siempre ha sido muy nadaísta su gesto. Pero algo va del nadaísmo a la patanada y debe ser un nadaísta precisamente quien le pise la lengua a ese contumaz boquisucio. En esta ocasión haciéndole la segunda a los cojonudos alzados contra la paz, que ya me imagino camino del monte a ocupar las vacantes. 

Espero que cuando triunfe la paz, no inviten a celebrarla a don Fernando Vallejo. O por lo menos no nos inviten a nosotros.