Derechos humanos, ejes de la paz

Desde dos zonas históricamente golpeadas por el conflicto —el norte del Cauca y Cartagena del Chairá (Caquetá)—, llegaron Germán Valencia y Stephany Sánchez para dejar un mensaje claro en Bogotá: hay que avanzar hacia el fin de la guerra.

“Allá es donde las balas nos dañan las escuelas, los puestos de salud. Es una tragedia que hemos vivido. Por eso, exhortamos al Gobierno y a las Farc, en 2008, a que se sentaran a hablar y a buscar una salida política y concertada”, dijo Valencia, vocero de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin), en el debate “Paz y Derechos Humanos, el desafío de Colombia”, organizado por El Espectador, Usaid y la Universidad Santo Tomás.

Un mensaje que, además, llega en medio de una disputa que parece eterna entre quienes políticamente se han mostrado a favor y en contra del nuevo acuerdo de paz que firmó el gobierno de Santos con las Farc.

Para Valencia, es importante que el acuerdo no se considere como la paz definitiva, sino como el inicio de su construcción.

El auditorio también escuchó el testimonio de Stephany Sánchez, quien ha vivido 22 años (toda su vida) en medio del conflicto en Cartagena del Chairá. “Somos 33.000 habitantes, y 11.000 son víctimas del conflicto. Invito a los ciudadanos del centro del país a conocer nuestros territorios, que conozcan el sentir de las comunidades”, dijo la joven líder de la Red de Pobladores del municipio.

Y ese deseo de paz que expresaron ayer estas víctimas directas del conflicto debe ir acompañado de la voluntad del Estado por priorizar la dignidad y los derechos humanos.

En ese sentido, Paula Gaviria, consejera presidencial para los DD. HH., celebró que el nuevo acuerdo con las Farc tenga un enfoque importante en las víctimas y advirtió sobre la necesidad de generar cambios culturales y educativos con el fin de “desaprender la violencia y desnaturalizarla de la cotidianidad”.

La ruta para muchas de las personas que habitan en zonas que han vivido el conflicto armado parece tener un solo camino y su deseo de paz no deja ninguna duda.