"Desacuerdos pendientes"

Sin embargo, dados los avances, las delegaciones les pidieron a la ONU y al Centro de Pensamiento para la Paz de la Universidad Nacional iniciar la preparación del foro sobre el segundo punto de la agenda: la participación política.

Humberto de la Calle en compañía de los demás miembros del equipo negociador del Gobierno en La Habana.  / Ómar Nieto
Humberto de la Calle en compañía de los demás miembros del equipo negociador del Gobierno en La Habana. / Ómar Nieto

No hubo anuncios sobre la concreción de acuerdos en torno al primer punto de la agenda de diálogos entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Farc que se desarrolla en La Habana: el del desarrollo agrario integral. Y no fue así porque, según conoció El Espectador, si bien se ha avanzado mucho, todavía hay cosas por abordar y pulir tratándose de un tema tan amplio y considerado la raíz del conflicto en el país. Y lo que se dice es que se necesitarán por lo menos dos rondas más de conversaciones para ‘chulearlo’, es decir, que sólo en la segunda quincena de abril se daría humo blanco.

“Todavía hay pendientes varios desacuerdos. Nos volveremos a reunir a partir del próximo 2 de abril con la esperanza de finalizar en breve lapso la discusión de este punto y pasar al siguiente”, manifestó ayer Humberto de la Calle, jefe del equipo negociador del Gobierno, en su declaración oficial al término de la séptima ronda de negociaciones, en la que aclaró además que, dentro de las dificultades propias de temas tan complejos, el proceso de construcción de un acuerdo marcha normalmente, aunque se quisiera que fuera más rápido: “Las conversaciones avanzan dentro de lo previsible, así la percepción de la opinión pública sufra altibajos”, dijo.

Ahora, si de interpretar señales se trata, todo indica que el consenso en torno al tema agrario está cerca. Ayer mismo, las delegaciones del Gobierno y las Farc expidieron un comunicado conjunto en el que señalaron que, dados los avances en los temas de acceso y uso de la tierra, tierras improductivas, formalización de la propiedad, frontera agrícola y protección de zonas de reserva, ya les pidieron a la Oficina de la Organización de Naciones Unidas en Colombia y al Centro de Pensamiento para la Paz de la Universidad Nacional que inicien la preparación de un nuevo foro sobre el siguiente punto de la agenda: participación política, a realizarse a finales del próximo mes.

En este sentido, invitaron a todos los colombianos y organizaciones sociales a participar con sus propuestas sobre la agenda de los diálogos, a través de la página en internet www.mesadeconversaciones.com.co o los formatos físicos que están siendo repartidos en gobernaciones y alcaldías de todo el país. Eso quiere decir que está la posibilidad de que no se gasten dos sino una sola ronda para concretar acuerdos sobre desarrollo agrario. Con el Gobierno firme en cuanto a los puntos a tratar, según lo dio a entender Humberto de la Calle, “las discusiones para buscar acuerdos con la guerrilla se circunscriben a los temas que están incorporados en la agenda del Acuerdo general para la terminación del conflicto. El Gobierno no va a abrir estos diálogos a materias nuevas”.

Se refería el jefe negociador del Gobierno a la propuesta de “desmilitarización de las zonas rurales” hecha esta semana por las Farc. “Este tema no forma parte de las conversaciones de La Habana, ni el Gobierno lo va a discutir en la mesa. Por el contrario, el presidente Santos ha dicho que no se va a desmilitarizar un centímetro de la geografía nacional. Tampoco se va a discutir la doctrina de nuestras Fuerzas Militares, ni la creación de un impuesto para las empresas minero-energéticas, ni las regalías o la renegociación de la deuda externa, entre otras cosas que mencionan las Farc y que no están en la agenda”, enfatizó.

De paso, De la Calle tocó el asunto de las zonas de reserva campesina, centro del debate en los últimos días tras una solicitud expresa de la guerrilla de darles autonomía y soberanía: “Debemos reforzar el carácter de las zonas como iniciativas que contribuyan a la paz, al desarrollo agrario, a la transformación estructural del campo y a la reconciliación. Pero también somos claros en que son vehículos integradores de la patria, no instrumentos de mayor división de nuestra sociedad rural. La posición del Gobierno es que las zonas no pueden estar dotadas de autonomía política e institucional, sino tener una presencia plena del Estado. Y que una cosa son los resguardos indígenas y otra muy diferente las zonas de reserva campesinas”.

Precisamente entre hoy y mañana, en San Vicente del Caguán, la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina presentará una propuesta que apunta “a construir un sistema y un programa que las haga viables —con financiamiento— y que articule una nueva institucionalidad para los territorios campesinos y les dé verdadera autonomía”, según le dijo a este diario César Jerez, uno de sus voceros, quien manifestó estar convencido de que ese es el camino para la paz y rechazó cualquier vínculo de la Asociación con las Farc.

Al cierre de esta edición se esperaba un pronunciamiento de la delegación guerrillera en Cuba. Sin embargo, en la mañana, el grupo subversivo había expedido un comunicado con seis propuestas sobre “educación, ciencia y tecnología para la transformación democrática del campo”, que incluían la universalización y gratuidad de la educación básica y media para niños y jóvenes campesinos y la implementación de un programa de investigación socioeconómica y censo rural y agrario. En la tarde, dieron a conocer “nueve propuestas mínimas para la reafirmación de la soberanía frente al capital transnacional”, con la solicitud de revisar los tratados de libre comercio. Puntos en los que, al parecer, están los desacuerdos de los que habla De la Calle y que serán abordados a partir del próximo martes en la octava ronda de diálogos.