A despedir el miedo en el Pacífico

Quibdó, Cali, Popayán y Tumaco celebrarán el festival ¡A despedir el miedo y abrazar la vida!, una iniciativa ciudadana con la que se busca mostrarle al país que es posible salir del estigma de la guerra y bajar la tasa de homicidios en la región.

Cortesía OACP

En los últimos dos meses el Pacífico ha sido escenario de múltiples hechos violentos que no solo han puesto en riesgo la seguridad de las comunidades y tienen en alerta a las autoridades, sino que además han minado la confianza de sus habitantes en la consolidación de la paz.

Pero quienes creen que es posible transformar las dinámicas de la guerra en reconstrucción del tejido social y que hablar de paz es ir más allá de la dejación de armas de un actor ilegal, decidieron salir a las calles, movilizarse y gritarle al país ¡Despidamos el miedo en el Pacífico!

Se trata de una iniciativa ciudadana conformada por organizaciones sociales, artistas, músicos y docentes, con el apoyo de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, que se viene cocinando desde septiembre cuando, en Buenaventura, decidieron realizar una gran caravana por todo el Pacífico, para despedir el miedo, abrazar la vida y emprender la campaña “Vacúnate contra la desconfianza”.

Tres meses después, deciden lanzar la caravana a través de un festival cargado de música, cultura, bailes y mensajes contundentes hacia el Pacífico: erradicar el miedo, despedir la violencia y abrazar la vida.

Hoy, con este festival, tenemos muchísimas motivaciones, es el momento de nosotros los del pueblo, para tomar la iniciativa y hacer que todo empiece a cambiar a través de las emociones y cambios culturales (…) queremos que se empiece en el nivel nacional todo ese proceso de cambio que necesita este país para empezar a generar esa conciencia de nosotros”, señala Heiler Hurtado, vocero de la Alianza Urbana Chocó.

El festival itinerante tendrá varias estaciones. Inició este 10 de diciembre –día internacional de los DDHH- en la ciudad de Quibdó con un encuentro cultural en el parque Manuel Mosquera, en el que se realizó un concierto de chirimías, marimbas, rap, tambores y mucho sabor del Pacífico, y que contó con la participación de más de 200 personas.

“Aquí decimos que este proceso de construcción de paz no es una responsabilidad únicamente del Estado y de las Farc, sino que la población civil, nosotros, tenemos una responsabilidad muy alta con las organizaciones de base, para que juntos empecemos a gestar este proceso”, manifestó Sandra Vega, coordinadora del Centro Cultural Uniclaretiana y una de las organizadoras del festival. (Le puede interesar: El Pacífico quiere contar una nueva historia)

La ruta continuará en Popayán el 15 de diciembre, en donde las organizaciones sociales y los jóvenes se tomarán las calles de la ciudad blanca partiendo desde la Casa de la Moneda, pasando por distintos espacios públicos, y terminando con un trueque cultural y ancestral en el Parque Caldas. El mensaje: reconstruir y tejer lo que la guerra les ha arrebatado.

Las comunas 13, 14 y 15, que hacen parte del distrito de Aguablanca en Cali, y los más de 15 barrios que conforman la comuna cinco de San Andrés de Tumaco, en paralelo, realizarán el próximo 16 de diciembre  tomas culturales en lugares en los que el pandillismo y el narcotráfico se disputan el control territorial. En la capital del Valle del Cauca se tejerá un lienzo -junto con la alcaldía y la secretaría de Paz- con el fin de potencializar las muestras culturales de los jóvenes que están apostándole al arte como una alternativa distinta a la violencia.

En San Andrés de Tumaco se realizará un encuentro de sanación con el territorio que últimamente ha padecido acciones violentas contra la población civil, por medio del lanzamiento de lámparas de velas desde el Puente de las Flores, como un símbolo de vida y resistencia, en una comuna que registra homicidios a diario.

Con estas acciones el Pacífico lanza su campaña que culminará con una gran movilización en 2018 por los cuatro departamentos, iniciando en Riosucio, Chocó, y terminando en la Playa del Morro en Tumaco.