Diálogo de paz sin acuerdos concretos

"Aunque el proceso podría ser más rápido, el primer punto está prácticamente cerrado", dijo Ariel Avila de la Fundación Paz y Reconciliación.

Al cabo de seis meses de conversaciones de paz, el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de Farc afirman haber avanzado, aunque la perspectiva de un acuerdo que ponga fin en poco tiempo al conflicto interno más largo de América Latina se ve aún lejana.

Ningún incidente mayor ha interrumpido hasta ahora el diálogo que se desarrolla en La Habana, Cuba, y las dos delegaciones deberían concluir en breve el primer punto de su agenda: el desarrollo rural.

"El balance de estos seis meses es positivo. Aunque el proceso podría ser más rápido, el primer punto está prácticamente cerrado", dijo Ariel Avila, experto en el conflicto armado colombiano de la Fundación Paz y Reconciliación.

Las Farc, que cuentan con unos 8.000 guerrilleros, considera que sus reivindicaciones en ese punto --principalmente la repartición de tierras no explotadas y la creación de zonas autónomas de reserva campesina-- han sido escuchadas, y por ello se ha declarado "optimista" sobre la posibilidad de hacer unos primeros anuncios este mismo mes de mayo.

"Estamos satisfechos. No entiendo por qué dicen que el ritmo es lento", comentó desde La Habana el comandante Iván Márquez, número dos de las Farc y jefe de la delegación guerrillera, al aseverar que "una paz mal hecha, a las carreras, es peor que una guerra".

El presidente Santos, que inicialmente planteó el mes de noviembre como el límite para un acuerdo, se muestra ahora más flexible, y por primera vez la semana pasada manifestó su intención de optar por la reelección en las presidenciales de 2014.

"No quiero que los muy positivos y profundos cambios que estamos realizando se queden en la mitad del camino o peor se echen para atrás", justificó el mandatario.

Avila considera que la campaña electoral puede "calentar un poco las negociaciones, pero no será un obstáculo", e incluso recordó que las Farc ya reaccionaron diciendo que Santos estaba en su "pleno derecho" de buscar la reelección.

Después del tema del desarrollo rural, la mesa de diálogo debe abordar el punto de las garantías para la participación política de la guerrilla, uno de los asuntos más polémicos de este proceso.

El exvicepresidente Humberto de la Calle defiende la idea de aplicar la justicia transicional, para que los jefes guerrilleros, condenados en ausencia por diversos delitos, puedan beneficiar de la suspensión del cumplimiento de penas.

La agenda contempla tres puntos más: las drogas ilícitas, el abandono de las armas, y la reparación a las víctimas.