Durante los diálogos de La Habana sí aumentó el número de acciones guerrilleras

Si bien las víctimas civiles disminuyeron drásticamente entre la fase exploratoria y la fase abierta de las conversaciones Gobierno-Farc, las acciones contra la infraestructura y las tropas aumentaron.

“Durante los dos años y tres meses de negociaciones formales entre el Gobierno y las Farc se ha presentado un fuerte escalamiento de las acciones violentas y más combatientes han caído. No obstante, se ha reducido sustancialmente la violencia contra la población civil. También, la infraestructura y las actividades económicas han soportado una mayor inseguridad derivada de las acciones de la guerrilla”. Esas son las principales conclusiones del último informe del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac) sobre el desarrollo del conflicto armado colombiano.

El ejercicio del Cerac consistió en comparar el número y la naturaleza de las acciones violentas perpetradas por la guerrilla durante la fase secreta de las conversaciones (del 6 de septiembre de 2010 al 17 de octubre de 2012) con los mismos indicadores de la fase pública de negociaciones (del 18 octubre de 2012 a diciembre de 2014). Entre ambas fases, el incremento de acciones violentas fue de un 28%.

Eso sí, precisa el documento, “durante la fase exploratoria las Farc redujeron su actividad frente al período equivalente inmediatamente anterior a ese período (18 de octubre de 2008 hasta el 25 de enero de 2011). En concreto, las acciones decayeron (679, para un 36 % menos). Así, si bien el conflicto sí ha crecido en violencia durante las negociaciones formales, en gran parte esto se debe a la relativa calma que tuvo durante la negociación del acuerdo base”.

En tres departamentos se concentró la mayoría de las acciones violentas durante ambas fases. Mientras que en la negociación se presentaron 177 acciones en Cauca, 153 en Antioquia y 74 en Nariño, en la fase exploratoria se registraron 151 en Cauca, 87 en Nariño y 75 en Antioquia. Además, “en la fase de negociación se observa también un aumento significativo de acciones en el departamento del Putumayo (99), ubicándolo en el tercer escalafón de los departamentos con mayor número de acciones de conflicto”.

El informe también destaca lo ocurrido en los departamentos de Arauca y Casanare. En el primero, se evidencia “un leve aumento, pasando de 57 acciones en la fase exploratoria a 61 en la fase de negociación, mientras que en Casanare se observa un aumento significativo pasando de una acción violenta en el período secreto al registro de cinco acciones en la fase actual de negociación”.

Menos ataques a la población civil

De acuerdo con el Cerac, los objetivos de la violencia ejercida por la guerrilla cambiaron de una fase a otra. Según el estudio, las acciones de las Farc durante la fase secreta y el período anterior consistían principalmente en ataques indiscriminados con el uso de explosivos, la mayoría de ellos contra la población civil. “Ahora en la fase de negociación, los ataques se han concentrado contra la infraestructura energética y vial del país, y en menor nivel contra la Fuerza Pública”.

A lo largo de la etapa actual de las conversaciones entre Gobierno y Farc se ha reducido la victimización de civiles en un 42 % (149 muertes registradas, frente a 255 en el período de diálogo exploratorio). Por el contrario, los miembros de la Fuerza Pública caídos en acciones adjudicadas a las Farc aumentaron 8%. Es decir, de 276 víctimas durante los diálogos secretos, pasaron a contarse 298 en los diálogos abiertos.

Se anima el Cerac a hacer una afirmación concluyente sobre la percepción de seguridad alrededor de las conversaciones con la guerrilla: “Que la violencia contra la infraestructura y la Fuerza Pública haya arreciado durante la negociación explica el deterioro en términos de la percepción de la seguridad asociada al conflicto, que se ha presentado durante este período. Por el contrario, las mejoras en la seguridad para las comunidades y la población civil en general, como producto de una menor actividad de las Farc de tipo terrorista, no han generado un correspondiente sentimiento de mayor seguridad en la ciudadanía”.

El estado de las alianzas de las Farc

Después de un enfrentamiento a muerte en algunas zonas del país, desde mediados de la década de 2000, los choques entre las Farc y el Eln se redujeron significativamente con el paso del tiempo. Por ejemplo, de 27 combates en el período anterior a la fase exploratoria pasaron a solo tres en la fase pública.

Otra es el caso de la relación de las Farc con grupos que han sido denominados bandas criminales por el Gobierno. “Los grupos de posdesmovilización paramilitar (GPDP) dejaron de ser una fuerza contrainsurgente: a diferencia de lo que las Farc ha denunciado como un renacimiento del paramilitarismo en su contra, se ha mantenido una muy baja actividad de combates contra los GPDP en los tres períodos de análisis”.